Rehacen el CETRAM Observatorio: la nueva puerta poniente
Rehacen el CETRAM Observatorio sobre los restos de la vieja estación y del paradero que durante décadas funcionó al límite de su capacidad. La demolición abrió espacio para un complejo de cinco niveles y 250 metros aproximados de longitud, justo donde se cruzan distintas modalidades de transporte, desde andenes subterráneos hasta una estación elevada. Allí confluirán la Línea 1 del Metro, la futura ampliación de la Línea 12, la terminal de autobuses Poniente y el Tren Interurbano México–Toluca “El Insurgente”, que llegará desde Zinacantepec y descargará miles de pasajeros diarios en el borde poniente de la ciudad. En los niveles inferiores operan los trenes del Metro, mientras que el interurbano se ubica en la parte alta, conectado por pasarelas, corredores y plataformas pensadas para trasbordos en minutos, sin salir a la calle ni pelear cada paso entre vehículos y comercio ambulante.
Un edificio intermodal que reordena el entorno
La transformación no sólo toca la estación, sino todo el entorno urbano del poniente capitalino. El nuevo Centro de Transferencia Modal (CETRAM) se levanta como un edificio intermodal que tira muros, entierra un tramo del río Tacubaya y hunde vialidades para liberar una explanada pública donde antes mandaban los carriles y las dobles filas. El diseño corre a cargo del despacho TEN Arquitectos, acompañado por especialistas en movilidad e ingeniería que empujan una estación más compacta, con accesos alineados y recorridos claros para peatones. El plan incorpora usos mixtos —oficinas, vivienda y comercio— alrededor del conjunto, con la mira puesta en reducir tiempos de traslado, acercar servicios y frenar la expansión desordenada que empuja a muchos a cruzar la ciudad completa para llegar a su empleo.
Autobuses, taxis y calle: un tablero de nuevo orden
La Terminal Poniente de Autobuses también entra al quirófano. Parte de sus operaciones se mueven a niveles inferiores del complejo, lo que permite convertir superficie antes ocupada por maniobras en espacio público, zonas con ascenso y descenso ordenados y accesos peatonales menos enredados. El objetivo es claro: limpiar los nudos donde se mezclaban autobuses foráneos, transporte concesionado, taxis y coches particulares en un mismo cuello de botella. La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México apuesta a que el nuevo esquema reduzca los tiempos muertos en la llegada y salida de los servicios y ofrezca una lectura más sencilla del espacio a quienes llegan por primera vez desde el Estado de México.
Calendario, Mundial 2026 y lo que viene
Mientras la Línea 1 del Metro ya opera de nuevo hasta Observatorio, las obras siguen en su tercera fase, enfocada en rematar la conexión con la calle Belén de las Flores y en ordenar lo que queda del antiguo paradero. En paralelo, el Tren Interurbano México–Toluca se prepara para funcionar de forma integral con terminal en este punto durante 2026, año en que la ciudad será sede del Mundial de Futbol. La proyección oficial coloca a Observatorio como una de las puertas que absorberán buena parte del flujo que llega desde el poniente, con un tablero de andenes y pasillos que, si funciona como está dibujado en planos, podría aliviar una de las entradas más exigidas de la capital.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Revista Guinda.
