El fracking en Chicontepec volverá a ocupar un lugar central en la estrategia de inversión de Petróleos Mexicanos. Para 2026, la empresa productiva del Estado prevé incrementar de forma significativa los recursos destinados al Proyecto Aceite Terciario del Golfo, pese a su desempeño limitado y a los cuestionamientos ambientales y regulatorios que lo rodean.
De acuerdo con información oficial obtenida mediante solicitudes de transparencia ante la Secretaría de Hacienda, Pemex proyecta destinar alrededor de 4 mil 16 millones de pesos al proyecto en 2026. Esta cifra representa un aumento de 66 por ciento frente a los 2 mil 423 millones de pesos ejercidos en el año previo para la misma zona.
El ajuste presupuestal se da en un contexto de presión financiera para la petrolera y de debate público sobre el uso de la fracturación hidráulica en México, una técnica que no está prohibida, pero que enfrenta resistencias sociales y políticas.
¿Dónde se localiza el Proyecto Aceite Terciario del Golfo?
El Proyecto Aceite Terciario del Golfo, conocido como Chicontepec, se ubica en el norte del país y abarca una superficie aproximada de 4 mil 243 kilómetros cuadrados. El área se extiende en territorios de Veracruz y Puebla, con un total de 29 campos petroleros.
Estos campos están organizados en ocho sectores operativos, caracterizados por una geología compleja y formaciones de baja permeabilidad. Estas condiciones dificultan la extracción convencional de hidrocarburos y obligan al uso de técnicas intensivas como el fracking.
Desde hace décadas, Chicontepec ha sido considerado una de las mayores acumulaciones continuas de hidrocarburos del continente, aunque su explotación ha resultado costosa y técnicamente desafiante.
¿Cómo ha evolucionado la producción en Chicontepec?
Los reportes más recientes de Pemex muestran que la producción del proyecto ha mantenido una tendencia descendente. En 2023, el volumen promedio de extracción fue de 17.3 mil barriles diarios de crudo.
Para 2024, la producción cayó a 15.7 mil barriles diarios, lo que representó una reducción de 9.2 por ciento. La empresa atribuye este descenso a la pérdida de presión natural en los yacimientos y a las condiciones geológicas del área.
Este comportamiento ha sido recurrente en la historia del proyecto, con resultados por debajo de las expectativas originales en términos de volumen y rentabilidad.
¿Por qué Pemex apuesta nuevamente por el fracking en Chicontepec?
La estrategia de Pemex parte del reconocimiento de que el fracking en Chicontepec es indispensable para liberar el petróleo atrapado en formaciones compactas. Sin esta técnica, la extracción sería prácticamente inviable en amplias zonas del proyecto.
Durante décadas, estudios técnicos han señalado que el costo por barril en Chicontepec es superior al de otros campos del país, especialmente en comparación con los yacimientos del sureste. Aun así, la petrolera considera que la reactivación de proyectos no convencionales es necesaria para sostener la plataforma de producción nacional.
Esta visión fue reiterada por la dirección general de Pemex en su comparecencia ante la Cámara de Diputados en octubre de 2025, cuando se planteó la reactivación de campos complejos como parte de la estrategia de largo plazo.
¿Cuáles son los riesgos ambientales asociados al fracking?
Organizaciones ambientalistas han advertido de manera reiterada sobre los impactos potenciales de la fracturación hidráulica. Entre los principales riesgos se encuentran la posible contaminación de acuíferos, el uso intensivo de agua y la gestión de residuos químicos.
También se ha señalado la relación entre el fracking y la generación de sismos inducidos, así como la presión adicional sobre ecosistemas ya vulnerables. Estas preocupaciones han derivado en iniciativas legislativas para restringir o prohibir la técnica.
Sin embargo, ninguna de estas propuestas ha sido aprobada, lo que mantiene al fracking en un marco legal ambiguo, sin una prohibición expresa, pero bajo constante escrutinio social.
¿Cómo impacta el fracking en Chicontepec en el contexto financiero de Pemex?
El incremento de inversión en Chicontepec ocurre en un momento de alta presión fiscal y financiera para Pemex. Analistas del sector han advertido que el desempeño histórico del proyecto ha estado marcado por costos elevados y tasas de recuperación menores a las estimadas.
Entre 2010 y 2014, la producción quedó muy por debajo de las metas oficiales, lo que generó cuestionamientos sobre la viabilidad económica del proyecto. A pesar de ello, la petrolera mantiene la apuesta por esta región como parte de su estrategia de producción.
El debate también se cruza con los compromisos climáticos del país y con la discusión sobre la transición energética, en la que el fracking en Chicontepec representa uno de los puntos más controvertidos.
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