El Centro Nacional de Inteligencia y los servicios de inteligencia militar mantienen vigilado al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya por presuntos vínculos con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, según documentos de inteligencia fechados en septiembre. La investigación fue ordenada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y cuenta con el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Vigilancia federal sobre el gobernador sinaloense
De acuerdo con información obtenida por la revista Proceso, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) mantienen seguimiento personal a Rubén Rocha Moya. Los reportes de inteligencia indican que el gobernador morenista permanece bajo vigilancia constante durante las 24 horas del día en el tercer piso de la Unidad Administrativa, donde suele despachar.
La seguridad del mandatario ha sido reforzada significativamente. Elementos de la Guardia Nacional y la Marina, incluidos francotiradores, custodian al gobernador. Además, utiliza camionetas blindadas de nivel seis, uno de los más altos que existen en México. Los documentos de inteligencia registran el “extremo nerviosismo” y la “profunda preocupación” de Rocha Moya tras la captura del Mayo Zambada el 25 de julio de 2024.
El informe titulado “Sinaloa. Gobernador Rocha Moya por temor a sufrir atentado pernocta en Palacio de Gobierno” detalla que el gobernador duerme en la Unidad Administrativa por temor a ataques. Esta situación se agravó tras el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, ocurrido el mismo día de la detención del Mayo Zambada.
José Rocha Ruiz: el vínculo con Los Chapitos
Los documentos de inteligencia señalan que José Rocha Ruiz, hijo del gobernador, es identificado como el enlace directo entre Rubén Rocha Moya y la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Según los reportes, esta conexión se establece a través de altos funcionarios del gobierno estatal, particularmente José Carlos Cárdenas Mellado, titular del Servicio de Administración Tributaria de Sinaloa (SATES).
La ficha de inteligencia federal precisa que “José Carlos era un enlace del gobernador con los chapitos”. Cárdenas Mellado fue designado en el cargo por el propio Rocha el 19 de agosto de 2024. Los reportes indican que Cárdenas Mellado y José Rocha Ruiz fueron compañeros de escuela y de departamento cuando cursaban la universidad en Monterrey.
José Rocha Ruiz es el menor de los hijos varones del gobernador y, hasta septiembre de 2024, tenía la menor actividad empresarial conocida. Sin embargo, el 19 de septiembre de 2024 inscribió en el Registro Público la empresa Chocosa Ranch, Sociedad de Producción Rural de Responsabilidad Limitada, dedicada a la compra, venta, cría, producción y engorda de ganado bovino, vacuno, equino, porcino, caprino y otros animales.
Contratos millonarios y vínculos empresariales
Los tres hijos del gobernador —José, Rubén y Ricardo— han obtenido contratos desde 2009 hasta 2017 por más de 63 millones de pesos, de acuerdo con una investigación del periodista Silber Meza para la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Estos datos evidencian un patrón de beneficios económicos durante la gestión de Rocha Moya.
El reporte de inteligencia asienta que José Carlos Cárdenas Mellado y su padre “tienen desde hace mucho tiempo una relación con los chapitos”. El funcionario estatal se ha encargado durante los primeros tres años de gobierno de “dar el visto bueno” a compras y pagos del gobierno, consultando todas estas decisiones con el gobernador.
La violencia en Sinaloa y el conflicto carcelario
La investigación federal sobre Rubén Rocha Moya se desarrolla en un contexto de narcoviolencia desatada en Sinaloa tras la captura del Mayo Zambada. Los enfrentamientos entre facciones del Cártel de Sinaloa han dejado decenas de víctimas, principalmente en la capital del estado, Culiacán, y sus alrededores.
Los reportes de inteligencia indican que el Chapo Isidro (Fausto Isidro Meza Flores) estaría apoyando a la facción del Mayito Flaco, hijo del Mayo Zambada. Asimismo, el grupo de los hermanos Cabrera Sarabia, de Durango, se alineó con el grupo de Zambada Sicairos. Los documentos advierten que los enfrentamientos podrían replicarse en el norte sinaloense, especialmente en el municipio de Ahome.
El 15 de septiembre de 2024, la página de internet del SATES fue hackeada y le colgaron una amenaza dirigida al gobernador. También fue intervenida la página del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (Cobaes). Ese mismo 19 de septiembre, Rocha Moya admitió públicamente ser blanco de amenazas de muerte, afirmando: “Hay muchos que quieren que me muera, pero pues ese no es un problema de gusto, de tal o cual; y la responsabilidad nuestra hay que asumirla con todos los riesgos”.
Aliados políticos y otras investigaciones
En este contexto de investigación federal, Rubén Rocha Moya cuenta con un aliado estratégico en el Senado: Adán Augusto López Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política. El gobernador fue promotor entusiasta de López Hernández durante la precampaña presidencial de Morena. Además, Rocha Moya apoyó al diputado federal electo Héctor Melesio Cuén, quien fue asesinado el 25 de julio de 2024.
Los documentos de inteligencia también señalan que Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario de Gobierno y ahora senador por Morena, se encuentra bajo vigilancia constante. Inzunza Cázarez fue director del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa antes de su carrera política.
La Fiscalía General de la República (FGR) tiene conocimiento de todos estos datos. Según los documentos, “por instrucciones del Presidente” atrajo la investigación por el homicidio de Melesio Cuén y la presunta privación ilegal de Ismael el Mayo Zambada. Para esta investigación, se ha comisionado a un equipo de cuatro investigadores enviados del centro del país, apoyados por personal de la delegación del Centro Nacional de Inteligencia en Sinaloa.
El escenario político en Sinaloa
Rubén Rocha Moya se encuentra al borde del abismo cuando llega a la mitad de su sexenio. Acorralado por su presunta relación con el Cártel de Sinaloa y con el territorio que gobierna semiparalizado por la violencia, el mandatario enfrenta el escrutinio de los órganos de inteligencia del gobierno federal. La sospecha central es que ha tomado partido por la facción de Los Chapitos, traicionando a la facción del Mayo Zambada.
Como primer gobernador de izquierda en Sinaloa, Rocha Moya representa un desafío político delicado para el gobierno de Sheinbaum. Las investigaciones del CNI y la Sedena sugieren que la presunta lealtad del gobernador a Los Chapitos ha generado una ruptura en las estructuras del Cártel de Sinaloa, alimentando la violencia que ha caracterizado al estado desde julio de 2024.
La situación de Rubén Rocha Moya refleja las complejidades de la gobernanza en estados con fuerte presencia del crimen organizado. Los reportes de inteligencia federal documentan cómo las decisiones políticas a nivel estatal pueden estar entrelazadas con dinámicas del narcotráfico, poniendo en riesgo la seguridad y la estabilidad institucional. Revista Guinda continúa monitoreando cómo se desarrollan estas investigaciones federales y sus implicaciones para la política sinaloense. Si deseas estar al tanto de los últimos reportajes sobre seguridad y política en México, te invitamos a seguir nuestras coberturas especializadas.
