Ultimátum desde la Casa Blanca
Trump vuelve a amenazar a Irán. Esta vez, el presidente estadounidense Donald Trump fijó un plazo de 48 horas para que Teherán responda a una propuesta de paz que, de aceptarse, pondría fin a casi diez semanas de guerra en Medio Oriente. La advertencia llegó a través de su red social Truth Social, donde Trump fue tajante: si Irán rechaza las condiciones, los bombardeos regresarán con mayor fuerza que los anteriores.
“Si no aceptan, comenzarán los bombardeos y, lamentablemente, serán de mucha mayor intensidad que antes”, escribió el mandatario, quien también condicionó la reapertura del estrecho de Ormuz ,paso marítimo por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, a que Irán firme el acuerdo.
El documento sobre la mesa
Washington envió un memorando de entendimiento de una sola página que contempla, entre otros puntos, la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes. Según fuentes cercanas a las negociaciones que pidieron reserva por la sensibilidad del asunto, Irán canalizará su respuesta a través de Pakistán, que actúa como mediador.
El texto también abriría el camino para conversaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní, uno de los ejes del conflicto desde que la Operación Furia Épica marcó el inicio de las ofensivas militares directas entre ambas potencias.
Trump vuelve a amenazar a Irán mientras Teherán delibera
La propuesta llega en un momento en que Trump vuelve a amenazar a Irán con renovada dureza, aunque también suspendió temporalmente la Operación Proyecto Libertad —desplegada para sacar buques atrapados en el bloqueo—, lo que generó nuevos enfrentamientos en la zona.
China, por su parte, sumó su voz a la presión diplomática global y llamó a cerrar el conflicto cuanto antes. El peso de la economía mundial sobre el estrecho de Ormuz hace que cada hora sin acuerdo cueste más que la anterior.
La Guardia Revolucionaria responde
La Guardia Revolucionaria de Irán, cuerpo militar de élite del régimen, publicó en su cuenta de X que garantizará el “paso seguro” por el estrecho una vez que las amenazas externas queden neutralizadas y se establezcan nuevos protocolos. El anuncio fue acompañado de un agradecimiento a los capitanes de buques en el golfo de Omán y el golfo Pérsico por respetar sus regulaciones.
La señal es ambigua: ni un portazo ni una firma. Irán habla de protocolos propios mientras Washington espera una respuesta formal en horas.
¿Qué sigue?
El conflicto entre Donald Trump e Irán llegó a un punto en que cada declaración mueve mercados y desplaza flotas. Si Teherán acepta, la guerra entra en pausa. Si rechaza, el presidente de Estados Unidos ya dijo lo que viene.
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