Una aprobación sólida
A lo largo de mayo, el respaldo a la gestión de Sheinbaum registró una estabilidad que pocas administraciones han sostenido en periodos similares. Las mediciones semanales de MetricsMx, realizadas con 800 entrevistas telefónicas automatizadas a nivel nacional, mostraron que la aprobación presidencial no descendió en ningún momento del umbral del 70%, una consistencia notoria en la historia reciente del país.
El punto más alto del mes se registró el 20 de mayo, cuando el respaldo total alcanzó 70.5% y la aprobación intensa —aquella correspondiente a quienes señalan aprobar “mucho” la labor de la presidenta, llegó a 61.7%. Al cierre del mes, la cifra consolidada se ubicó en 70.1%, prácticamente en el mismo nivel.
Cifras clave de MetricsMx, mayo 2026:
- Aprobación: 70.1% (cierre) | Pico mensual: 70.5% (20 mayo)
Desaprobación: 21.9% (cierre) | Mínimo mensual: 19.5% (20 mayo) - La desaprobación también exhibió un comportamiento favorable para la administración.
- El 20 de mayo registró su nivel más bajo en semanas recientes, situándose en 19.5%, para luego cerrar el mes en 21.9%. Estos números ubican a Sheinbaum en una posición inusualmente cómoda para cualquier gobernante en el segundo año de su mandato.
La soberanía: el tema que sacudió la agenda
Sin embargo, el dato que más llamó la atención de analistas y observadores políticos no fue la aprobación en sí, sino la percepción ciudadana sobre la influencia exterior en los asuntos nacionales. Según la encuesta del 27 de mayo, el 47.2% de los encuestados consideró que la soberanía de México está siendo afectada por decisiones o acciones provenientes de Estados Unidos. Un porcentaje aún mayor, el 51.9%, manifestó coincidir en que el gobierno del país vecino interviene en temas que corresponden exclusivamente a los mexicanos.
Esta percepción se enmarca directamente en episodios bilaterales que dominaron la agenda de seguridad durante las semanas previas. El más resonante fue el operativo del 18 de abril de 2026 en la Sierra Tarahumara, Chihuahua, en el que cuatro agentes estadounidenses participaron en el desmantelamiento de un narcolaboratorio sin que el gobierno federal tuviera conocimiento previo. Dos de esos agentes fallecieron; los otros dos abandonaron el país tras una petición formal de la administración de Sheinbaum.
El Gabinete de Seguridad precisó, en un comunicado oficial, que ninguno de los agentes contaba con acreditación para realizar actividades operativas en territorio nacional: uno había ingresado con visa de turista y el otro con pasaporte diplomático, pero sin las autorizaciones que exige la Ley de Seguridad Nacional para ese tipo de labores. La Fiscalía General de la República atrajo el caso y abrió una investigación federal por posibles violaciones a la soberanía.
El incidente generó también una crisis política interna. La gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, enfrentó cuestionamientos por haber avalado localmente la participación de los agentes sin notificar a la federación. El fiscal del estado presentó su renuncia semanas después, reconociendo haber incurrido en omisiones.
Sheinbaum cierra mayo con 70.1% de aprobación, convoca a la unidad nacional
En un acto multitudinario celebrado el 31 de mayo de 2026, que coincidió con la conmemoración de los dos años de su victoria electoral, la presidenta envió un mensaje que sus colaboradores definieron como un llamado a la cohesión nacional. La mandataria advirtió que los casos de agentes extranjeros operando sin acreditación y las solicitudes de arresto promovidas por autoridades estadounidenses contra ciudadanos mexicanos representan situaciones preocupantes para la relación bilateral.
Sheinbaum indicó que la defensa de la soberanía y la independencia del país deben estar por encima de cualquier presión externa, y convocó a la ciudadanía a la unidad en torno a ese principio. El mensaje reforzó una postura que su gobierno ha sostenido de manera consistente desde el inicio de su mandato: la cooperación internacional en materia de seguridad es bienvenida, pero debe respetar los canales institucionales y el marco constitucional mexicano.
Analistas consultados en medios especializados señalaron que el contexto de la encuesta es determinante para interpretar estos números. La percepción de intervención no es nueva en la historia de México, el debate sobre la cooperación bilateral en seguridad ha estado presente desde los acuerdos de los años noventa, pero la magnitud de la cifra, más de la mitad de los encuestados, indica que el episodio de Chihuahua tocó una fibra sensible en la opinión pública.
El sondeo también arrojó que un 34.9% de los ciudadanos se manifestó en desacuerdo con la afirmación de que existe intervención estadounidense, lo que refleja que el tema genera posiciones polarizadas dentro del propio electorado.

