La Comisión Federal de Electricidad (CFE) salió al paso de la ola de cuestionamientos ciudadanos e institucionales para aclarar que las interrupciones en el suministro de energía registradas en distintas regiones del país no constituyen una emergencia de carácter nacional. En un comunicado oficial, la empresa precisó que cada entidad enfrenta una situación particular con causas, alcances y tiempos de duración diferenciados, y que en la mayor parte de los casos se trata de afectaciones focalizadas vinculadas a factores externos o climáticos.
La postura llega en uno de los momentos de mayor presión social sobre la empresa: al menos 20 estados del país han reportado apagones, variaciones de voltaje e interrupciones en el servicio eléctrico en los últimos días. En ese contexto, la CFE optó por emitir una explicación institucional para desactivar la percepción de colapso sistémico.
Clima, fauna y terceros: las causas que señala CFE detrás de los apagones
De acuerdo con la paraestatal, los principales detonantes de las fallas son fenómenos meteorológicos como tormentas, descargas atmosféricas, vientos y altas temperaturas, así como el contacto de fauna y vegetación con las redes eléctricas, los daños ocasionados por terceros y, en casos específicos, equipos que requieren mantenimiento o sustitución.
Esta clasificación de causas revela un panorama heterogéneo que va desde la interferencia de animales con los tendidos eléctricos —un problema recurrente en zonas rurales y periurbanas— hasta accidentes provocados por obras de construcción o colisiones vehiculares con la infraestructura. Incidentes como colisiones de vehículos con postes de electricidad o daños accidentales a instalaciones eléctricas por obras de terceros pueden afectar directamente el sistema de transmisión, interrumpiendo el suministro normal.
En paralelo, el factor climático resulta determinante durante la temporada de verano. Durante períodos de alta demanda, como las olas de calor, el uso intensivo de aires acondicionados y otros electrodomésticos puede sobrecargar la red eléctrica, provocando no solo apagones sino también daños a equipos electrónicos por picos de voltaje.
La situación se agrava en algunos estados por la antigüedad de los equipos. En entidades como Sinaloa, numerosos transformadores superan los 40 años de vida útil y han sido sometidos a múltiples reparaciones que los hacen especialmente vulnerables ante picos de demanda —una condición que, según expertos del sector, se replica en distintas zonas del territorio nacional.
El caso Hermosillo: más de 26 horas sin luz y protestas en la México 15
El episodio más grave registrado en los últimos días ocurrió en la capital sonorense. A las 15:25 horas del 25 de junio de 2026 se interrumpió el suministro de energía eléctrica en el sur de Hermosillo, derivado de la salida de operación de un transformador de potencia en la subestación Rolando García Urrea. Las colonias afectadas fueron Altares, Rancho Grande, Nuevo Hermosillo, Arboledas, Gala, Agualurca y Haciendas del Sur, entre otras.
La indignación vecinal no tardó en desbordarse. Habitantes de la zona bloquearon la carretera federal México 15, en el acceso sur de Hermosillo, luego de permanecer varias horas sin energía eléctrica bajo temperaturas que superaron los 45 grados centígrados. La afectación se extendió también hacia el Surponiente de la ciudad, donde otras colonias reportaron fallas que tampoco habían sido resueltas.
El apagón dejó a miles de familias sin energía en medio del calor extremo, provocó pérdidas económicas en comercios, afectaciones en servicios y obligó al Ayuntamiento de Hermosillo a habilitar albergues temporales con aire acondicionado para la población más vulnerable, incluidos adultos mayores y personas con enfermedades.
La protesta vecinal se prolongó por al menos cinco horas, ocasionando un importante congestionamiento vehicular en ambos sentidos de la carretera México 15 y obligando a conductores a buscar rutas alternativas. La circulación fue liberada pasadas las 2:00 de la madrugada, tras negociaciones entre las autoridades y los manifestantes.
El impacto también alcanzó al sector productivo. El presidente de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) Sonora advirtió que los apagones intermitentes representan pérdidas de entre 7 y 8 millones de pesos para la industria manufacturera de Hermosillo, afectando principalmente el Poniente de la ciudad donde operan empresas que dependen de energía continua.
CFE intensifica mantenimiento; Sheinbaum distingue distribución de generación
Frente al escenario de inconformidad, la CFE destacó que durante el presente año se han ejecutado cientos de miles de acciones estratégicas en cada estado para atender la red eléctrica, con incrementos anuales de hasta 20% en estas labores. La empresa subrayó que dichas acciones abarcan desde la atención de fallas hasta el mantenimiento preventivo y la sustitución de equipos en distintas regiones.
En el ámbito político, la presidenta Claudia Sheinbaum ofreció su propia lectura del fenómeno. La mandataria rechazó que en México existan apagones por insuficiencia de generación eléctrica y sostuvo que los cortes corresponden a fallas en la red de distribución. Señaló que el reto no radica en producir más energía, sino en contar con líneas suficientes para llevarla a los usuarios: “Estamos trabajando muy fuerte, particularmente con CFE, para fortalecer estas líneas de distribución”, indicó.
Esta distinción entre generación y distribución es clave para comprender el debate técnico de fondo. Especialistas del sector energético advierten que la discusión pública tiende a simplificar el problema como “falta de inversión” o “picos climáticos”, cuando en realidad se trata de una combinación de ambos: inversión y mantenimiento para reforzar infraestructura, más gestión operativa eficiente para administrar las cargas en momentos críticos.
Para los usuarios, la Comisión Federal de Electricidad mantiene disponible el número gratuito 071 las 24 horas del día para reportar fallas y solicitar aclaraciones. También es posible hacer seguimiento mediante la aplicación oficial CFE Contigo.
Una red bajo presión: el contexto estructural detrás de los apagones
El debate sobre las interrupciones eléctricas en México no es nuevo ni coyuntural. El país llega a 2026 con una red que enfrenta presiones acumuladas: crecimiento de la demanda en polos industriales y urbanos, envejecimiento de infraestructura en diversas zonas del territorio, expansión metropolitana acelerada y, de manera creciente, eventos climáticos extremos que elevan el consumo y someten a los equipos a condiciones para las que no fueron diseñados originalmente.
Los estados con climas extremos, como Sonora, Sinaloa o Tabasco, son los más vulnerables durante el verano, cuando la demanda alcanza sus picos más elevados. Las entidades costeras, por su parte, enfrentan los apagones más severos durante la temporada de huracanes, cuando vientos y lluvias intensas derriban postes y dañan transformadores.
El verano de 2026 pone a prueba tanto la resiliencia de la infraestructura eléctrica nacional como la capacidad institucional de la CFE para comunicar con claridad qué ocurre, por qué ocurre y cuánto tardará en resolverse. Mientras los ciudadanos exigen respuestas concretas bajo el calor extremo, el reto para la paraestatal va más allá de reparar transformadores: también se trata de recuperar la confianza de millones de usuarios que esperan que regrese la luz.
