Oseguera Cervantes, de 67 años y oriundo de Michoacán, es hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, quien lideró el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) hasta que perdió la vida en febrero pasado. El acuerdo alcanzado con la fiscalía le permite evitar un juicio con jurado y, según indican especialistas legales consultados por la prensa especializada, podría representar una diferencia sustancial frente a la pena de cadena perpetua que hoy enfrenta su sobrino, Rubén Oseguera González, “El Menchito”, condenado en el mismo tribunal.
“Tony Montana” se declara culpable: Los cargos que Oseguera Cervantes reconoció ante la corte
De acuerdo con la acusación formal presentada en enero de 2023 ante el Distrito de Columbia, Oseguera Cervantes se le señaló por participar en una conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina destinadas a la importación ilegal hacia territorio estadounidense entre enero de 1998 y diciembre de 2022, así como por poseer un arma de fuego en relación con ese delito entre enero de 2000 y diciembre de 2022. Al aceptar su responsabilidad, el acusado evitó que el proceso avanzara a juicio y dejó el expediente listo para la etapa de sentencia, que quedó fijada para el 13 de noviembre de 2026.
La pena mínima obligatoria que marca la ley federal para estos cargos es de 15 años de prisión, mientras que el máximo legal podría traducirse en dos condenas de cadena perpetua consecutivas. Será un juez federal quien determine la sentencia definitiva tomando en cuenta las Guías de Sentencias de Estados Unidos y otros factores previstos por la legislación penal federal, un mecanismo que en casos de esta naturaleza suele considerar también el grado de colaboración del sentenciado con las autoridades. Reportes previos a la audiencia habían señalado que el equipo legal de Oseguera Cervantes exploraba la posibilidad de convertirlo en testigo cooperante, aunque el expediente disponible hasta ahora no detalla explícitamente ese estatus.
De Aguililla a la cúpula financiera del CJNG
Antonio Oseguera Cervantes nació el 20 de agosto de 1958 en Aguililla, Michoacán, el mismo municipio donde nació su hermano Nemesio. Forma parte de una familia con al menos cinco hermanos —Nemesio, Abraham “Don Rodo”, Juan, Miguel y Marín—, varios de los cuales acumulan antecedentes penales en Estados Unidos desde la década de 1990, principalmente vinculados al tráfico de heroína.
A diferencia de la imagen de “número dos” que en ocasiones se le atribuyó de manera coloquial, distintos análisis sobre la estructura del CJNG lo ubican como un operador logístico y financiero de alto nivel con acceso directo a su hermano, encargado de supervisar la compra de armamento, el lavado de activos, el abastecimiento de precursores químicos para laboratorios de metanfetamina y la coordinación de operaciones desde la zona metropolitana de Guadalajara. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ya había identificado ese papel en 2016, cuando lo sancionó bajo la Foreign Narcotics Kingpin Designation Act por brindar apoyo financiero y material al CJNG y a Los Cuinis, lo que derivó en el congelamiento de sus activos y en la prohibición de que ciudadanos estadounidenses realizaran transacciones con él, según el listado de designados que mantiene la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC).
“Tony Montana” se declara culpable: su actividad criminal
Entre 2002 y 2010, según la teoría del caso presentada por la fiscalía estadounidense, Oseguera Cervantes operó dentro del entonces Cártel del Milenio en Jalisco, donde habría supervisado la venta de narcóticos, la protección de territorios frente a organizaciones rivales, el mantenimiento de laboratorios clandestinos y la procuración de precursores químicos. A partir de 2010, ya bajo las órdenes directas de su hermano dentro del CJNG, organización que se consolidó tras la reconfiguración del Milenio, habría continuado distribuyendo cocaína y metanfetamina, recolectando ganancias del narcotráfico y manejando esquemas de lavado que incluían transferencias de efectivo entre Estados Unidos y México a través de casas de cambio, además de portar una pistola durante la recolección de dinero o en reuniones vinculadas a esa actividad.
Detenciones, un amparo exitoso y la extradición masiva de 2025
El historial judicial de Oseguera Cervantes en ambos países se extiende por casi tres décadas. En 1996 se le arrestó en Estados Unidos por cargos relacionados con heroína y posteriormente deportado a México; en 2001 salió de una prisión en Misisipi tras cumplir una condena por daños a la propiedad. El 3 de diciembre de 2015 fue detenido en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, mientras conducía un vehículo particular y se identificó ante las autoridades como Joel Mora Garibay; en ese operativo le fueron decomisados rifles de asalto, una pistola y narcóticos, lo que derivó en cargos por tráfico de drogas y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército. Sin embargo, obtuvo la libertad en 2016 después de que un juez le concediera un amparo por violaciones al debido proceso, entre ellas la falta de firma judicial en la documentación del caso.
Su segunda y definitiva detención ocurrió el 20 de diciembre de 2022 en un suburbio de Guadalajara, cuando las autoridades mexicanas lo señalaron como uno de los operadores logísticos y financieros clave del CJNG, responsable de la compra de armas, el lavado de dinero y la coordinación de acciones violentas. Permaneció bajo custodia hasta el 27 de febrero de 2025, fecha en que fue entregado a Estados Unidos junto con otros 28 objetivos prioritarios del narcotráfico mexicano —entre ellos Rafael Caro Quintero y varios líderes de Los Zetas—, en el marco de una transferencia masiva impulsada por la cooperación bilateral y por la designación de distintos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, según documentó en su momento el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El vacío que deja “El Mencho” y lo que viene en noviembre
La declaración de culpabilidad de este viernes ocurre apenas cinco meses después de que Nemesio Oseguera Cervantes muriera el 22 de febrero de 2026 a consecuencia de las heridas sufridas durante una operación de las fuerzas armadas mexicanas en Tapalpa, Jalisco, mientras era trasladado hacia la Ciudad de México. La caída del fundador del CJNG desató una ola de violencia de represalia en varios estados y aceleró la reestructuración interna de una organización que el Departamento de Estado ha calificado como una de las de mayor capacidad de tráfico de cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia territorio estadounidense, de acuerdo con el comunicado oficial sobre la designación del CJNG como organización terrorista global especialmente designada.
El caso de Antonio Oseguera Cervantes se suma así a una ofensiva binacional que en los últimos años también llevó a prisión a otros operadores señalados del CJNG y de Los Cuinis, la organización aliada encargada del lavado de dinero del cártel. Mientras tanto, la atención se traslada ahora al 13 de noviembre, fecha en la que un juez federal deberá resolver si Oseguera Cervantes pasará el resto de su vida en una prisión de Estados Unidos o si, como resultado del acuerdo alcanzado con la fiscalía, obtiene una reducción significativa frente a la pena máxima que contempla la ley.
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