La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que, frente a las críticas por los resultados de la prueba PISA 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos reconoció avances de la Nueva Escuela Mexicana. Señaló que el modelo privilegia la participación de los alumnos en el aula y no un esquema en el que solo habla el profesor.
En su conferencia matutina del 8 de septiembre de 2026 y en declaraciones posteriores, indicó que una misma prueba aplicada a todos los países siempre tiene limitaciones por las características de cada nación. Atribuyó el ligero aumento en ciencias a ese modelo y subrayó reconocimientos de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, al papel de las maestras y los maestros, al deseo de cuestionar de los estudiantes y a la resiliencia del sistema educativo mexicano.
¿Qué puntajes obtuvo México en PISA 2025?
La evaluación, aplicada cada tres años a estudiantes de 15 años, midió matemáticas, lectura y ciencias. México obtuvo 388 puntos en matemáticas, siete menos que en 2022; 408 en lectura, también siete menos; y 414 en ciencias, cuatro más que en 2022.
En los tres dominios el país quedó por debajo del promedio de la OCDE: 463 en matemáticas, 461 en lectura y 482 en ciencias. Solo cerca del 30 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel básico en matemáticas, frente a 65 por ciento en el promedio del organismo. Alrededor de cuatro de cada diez, el 41.8 por ciento, quedaron por debajo del nivel básico en las tres áreas. La proporción de alumnos en los niveles más altos de desempeño fue mínima.
Sheinbaum reconoció la baja en matemáticas, pero señaló que también ocurrió en otros países. En lectura, dijo que el descenso fue generalizado en la OCDE y que en México fue menor. Según la presidenta, el propio reporte lo asocia al uso de plataformas digitales, un fenómeno que el gobierno ha estado estudiando. En ciencias insistió en que subió la calificación y que hay un reconocimiento del incremento en el conocimiento gracias a los avances de la Nueva Escuela Mexicana.
¿Cómo defiende el gobierno la pedagogía de la NEM?
Días después, Sheinbaum profundizó en la defensa del modelo. Afirmó que la NEM se basa en mayor participación y colaboración dentro del salón de clases, frente a la idea de un maestro que llega, enseña y los alumnos solo escuchan. Indicó que se trata de una pedagogía distinta, reconocida internacionalmente, y que esos resultados se muestran incluso en la prueba PISA.
Citó indicadores de actitudes hacia la escuela: el 82 por ciento de los estudiantes mexicanos pide ayuda a sus profesores cuando la necesita, frente a 77 por ciento del promedio OCDE, y el 86 por ciento recurre a sus compañeros cuando no entiende algo, frente a 82 por ciento. También vinculó parte de los resultados con la incorporación de más jóvenes de contextos marginados al sistema escolar y con el aumento de la cobertura. Entre 2015 y 2025, el porcentaje de jóvenes de 15 años elegibles para PISA pasó de 62 a 69 por ciento.
Schleicher, en el mensaje que la presidenta proyectó, felicitó a profesores, estudiantes y familias, y habló de resiliencia en un contexto en el que muchos sistemas educativos vieron caer sus resultados. Destacó la curiosidad, la perseverancia y la percepción de que el tiempo en la escuela tiene sentido, rasgos que el gobierno interpretó como coincidentes con el fomento del pensamiento crítico. Al mismo tiempo, el funcionario de la OCDE señaló que los resultados de aprendizaje aún deben elevarse y que persisten desigualdades.
¿Qué debate queda abierto sobre los avances de la Nueva Escuela Mexicana?
La NEM comenzó a operar en el ciclo 2022-2023. PISA 2025 es la primera medición internacional amplia bajo este marco pedagógico, aunque los cambios constitucionales y de política educativa se remontan a 2019. El gobierno y la Secretaría de Educación Pública leen el informe como respaldo a la ruta: mejora o estabilidad relativa en ciencias, contención de la caída en lectura respecto de otros países, reconocimiento al magisterio y a las actitudes de los estudiantes.
Críticos y reportes independientes subrayan que México sigue lejos del promedio OCDE, que la baja en matemáticas es la más pronunciada en años y que la brecha de aprendizajes básicos permanece amplia. Una diferencia de unos 20 puntos equivale, según PISA, a cerca de un año de escolaridad. El propio organismo reconoce resiliencia y no ampliación de ciertas brechas pese a incluir a más estudiantes desaventajados, pero no presenta los resultados como un salto cualitativo en competencias cognitivas centrales.
Sheinbaum insistió en que no se trata de un balance terrible para México y que la comparación estandarizada no captura por completo las condiciones nacionales. El gobierno mantiene la NEM como eje de la política educativa y apunta a seguir fortaleciendo la participación en el aula, el papel de las y los docentes y la inclusión de más jóvenes en el sistema. La siguiente ronda de PISA medirá si esa apuesta se traduce en mejoras sostenidas en las competencias que la prueba evalúa.
Mantente actualizado con las noticias políticas más relevantes en Revista Guinda.

