por ANTONIO PÉREZ GARIBAY
Recordemos que en el Valle de México se vive un fenómeno de escasez de ese recurso tan valioso y tan vital para hacer nuestras respectivas ocupaciones. Tan necesario que hacemos disputas y problemáticas sociales, Tales como disturbios y cierre de vialidades por unos cuantos litros. Mientras tanto, el sistema hidráulico ya no basta con ello.
Y es también la gran urbe que se concentra en la cuenca, lo que impide que todos puedan tener acceso a tan vital recurso.
En definitiva, el agua es un recurso muy valioso, que ocupa en estos tiempos la regla de la ley de oferta y demanda.
¿Qué dirían los antepasados sobre este tema? ¿El imperio mexica, el cual fundó una ciudad sobre un lago?
Ahora bien, ¿por qué cuando llueve, en vez de alegrarnos, nos perjudica?
La Ciudad de México tiene consigo misma temas arraigados y sin respuesta: basura, cultura de limpieza, cultura de ahorro y recolección. Y más si una problemática natural de lluvias constantes nos azota.
Paradójicamente, se vive en México la falta del recurso, pero cuando llueve es en exceso y sin falta de flujo para su recolección y drenar de todas las vialidades, lo que provoca mucho caos vial y pérdidas materiales. En consecuencia, debemos aportar como sociedad un grano de ayuda para poder reutilizar y hacer orden en cuestión de nuestra basura generada.
Todo a futuro afecta, y tal es el caso de la Ciudad de México. Ya el tiempo nos está cobrando factura.
Este tema puede ser utilizado para futuras entregas. En retrospectiva del análisis cuantitativo de la pérdida del mismo material que genera la propia sociedad.
ARTÍCULO CORRESPONDIENTE A LA EDICIÓN 10 DE REVISTA GUINDA

