Por Ramsés Pech
El mundo está hoy inmerso para construir un gran número de plantas que generen electricidad, para poder llegar entre el mediano y el largo plazo a la electrificación de casi todas las actividades en los seres vivos de este planeta.
La construcción de una planta de generación eléctrica constituye un proceso altamente complejo que demanda una planificación exhaustiva, conocimientos técnicos multidisciplinarios y la coordinación eficiente de recursos humanos, materiales y financieros.
El construir una planta de electricidad implica mucho más que la simple elección de una tecnología o la selección de un terreno; se trata de un proceso complejo que requiere una planeación estratégica, cumplimiento normativo y visión de largo plazo.
El primer paso consiste en definir qué tipo de planta eléctrica se va a construir, sabiendo el tipo de energía primaria disponible en el área donde pretende ser construida; así como realizar estudios de topografía, geología, vías de acceso, conectividad y disponibilidad del agua en el dado caso que sea requerido con base en el tipo de generación de electricidad.
Establecido esto, debe haber un análisis sobre los requerimientos regulatorios y permisos, donde esté identificada la forma como estará en el mercado eléctrico. Completar es entregar todos los requerimientos solicitados por las instancias gubernamentales, entre los que deben estar los estudios de impacto ambiental, social y permisos por una comunidad en el caso de ser requerido.
Todo esto para poder obtener la anuencia de poder solicitar la interconexión a la red eléctrica del mercado o ser un sistema aislado.
Después de haber obtenido todo lo anterior, y tener el diseño final de la planta, se deberán buscar fuentes de financiamiento o, en dado caso, dinero proveniente del presupuesto de un país.
En este momento en el tiempo, sobre la decisión de continuar para construir y poner a operar una planta, deberíamos de hacer un pequeño análisis y cuestionar el costo de salida, el costo operativo, las inversiones realizadas y la operación de la planta, la cual estará ligada a un periodo de tiempo con base en la vida útil, y dependerá del porcentaje de energía producida con base en su capacidad instalada diseñada.
El poner una planta de electricidad no es el simple hecho de decir, “tengo un terreno y puedo colocar una planta”; debemos establecer si existen líneas de transmisión, subestaciones, cuáles son las condiciones climáticas que pueden afectar a la planta, seguridad física, si la planta está cerca o lejos de comunidades y, sobre todo, establecer el tiempo de recuperación de la inversión, sea pública o privada; al fin, es un dinero que tiene un costo a lo largo de la vida de la planta.
En el siguiente listado, realizamos algunos datos que pueden ser considerados en forma general para la construcción de una planta, tomando como fuentes a la Agencia Internacional de Energía, a la Administración de Información de Energía de Estados Unidos y al análisis realizado por Lazard respecto al costo nivelado de energía (LCOE), que indica el precio que necesita la planta para operar.
Los datos siguientes refieren a un promedio de la media mundial observada en todas las fuentes consultadas, y encontramos, para una planta:
Solar: Esta tiene un costo, solo de su construcción, de alrededor de 1,617 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 33% (una planta de 100 MW solo produce 33 MW), y tiene una vida útil de 20 años.
El tiempo de construcción es de 2 a 4 años, y el costo de LCOE al mercado es de 1.102 pesos mexicanos por kW.
Es decir, si construyéramos una planta de este tipo de 100 MW de diseño de capacidad establecido, tendría un costo de alrededor de 162 millones de dólares, y tomando el tiempo de vida útil, tendríamos que depreciar entre 8 a 9 millones de dólares en forma anualizada.
Con el costo de LCOE, se pudiera recuperar la inversión de la construcción en 10 años (vendiendo toda la producción en forma diaria).
Eólica: Costo de construcción de alrededor de 1,738 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 35%, y tiene una vida útil de 25 años.
El tiempo de construcción es de 4 a 8 años, y el costo de LCOE al mercado es de 1.159 pesos mexicanos por kW.
Construir una planta de este tipo de 100 MW de diseño de capacidad establecido tendría un costo de alrededor de 174 millones de dólares, y tomando el tiempo de vida útil, tendríamos que depreciar entre 7 a 8 millones de dólares en forma anualizada.
Con el costo de LCOE, se pudiera recuperar la inversión de la construcción en 10 años, vendiendo toda la producción en forma diaria.
Ciclo combinado (gas natural): Costo de construcción de alrededor de 898 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 58%, y tiene una vida útil de 40 años.
El tiempo de construcción es de 2 a 3 años, y el costo de LCOE al mercado es de 1.482 pesos mexicanos por kW.
Construir una planta de este tipo de 100 MW de diseño de capacidad establecido tendría un costo de alrededor de 90 millones de dólares, y tomando el tiempo de vida útil, tendríamos que depreciar entre 2 a 3 millones de dólares en forma anualizada.
Con el costo de LCOE, se pudiera recuperar la inversión de la construcción de la planta en 3 a 5 años, vendiendo toda la energía generada en forma diaria.
Nucleoeléctrica: Costo de construcción de alrededor de 9,285 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 93%, y tiene una vida útil de 80 años.
El tiempo de construcción es de 8 a 10 años, y el costo de LCOE al mercado es de 3.420 pesos mexicanos por kW.
Construir una planta de este tipo de 100 MW de diseño de capacidad establecido saldría alrededor de 930 millones de dólares, y tomando el tiempo de vida útil, tendríamos que depreciar entre 10 a 11 millones de dólares en forma anualizada.
Con el costo de LCOE, se pudiera recuperar la inversión de la construcción de la planta en 4 a 6 años, vendiendo toda la energía generada en forma diaria.
Energía nuclear modular: Costo de construcción de alrededor de 4,398 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 93%, y tiene una vida útil de 80 años.
El tiempo de construcción es de 3 a 5 años, y el costo de LCOE al mercado es de 1.922 pesos mexicanos por kW.
Construir una planta de este tipo de 100 MW de diseño de capacidad establecido tendría un costo de alrededor de 440 millones de dólares, y tomando el tiempo de vida útil, tendríamos que depreciar entre 4 a 6 millones de dólares en forma anualizada.
Con el costo de LCOE, se pudiera recuperar la inversión de la construcción de la planta en 3 a 5 años, vendiendo toda la generada en forma diaria.
Termosolar: Costo de construcción de alrededor de 6,672 dólares por cada kW instalado. El porcentaje de generación respecto a la capacidad instalada es del 34%, y tiene una vida útil endríamos que depreciar entre 20 a 25 millones de dólares en forma anualizada, y con el costo de LCEO, pudiera recuperar la inversión de la construcción de la planta en 18 a 20 años, vendiendo toda la generada en forma diaria.
Cabe aclarar que los datos son en promedio a nivel mundial, y depende de las condiciones de cada país en cuanto a la mano de obra, si son productores o importadores de la tecnología usada, y el tipo de legislación, normatividad y permisos necesarios para operar.
Los datos anteriores solo ayudan a comprender lo que implica el construir una planta de generación de electricidad.
Construir una planta de electricidad no depende de una buena voluntad del querer hacerlo, sino el poder tener el dinero inicial para la construcción, y posteriormente tener las ventas necesarias para poder cubrir la operación de esta, y que contempla el pago de la devolución del dinero del apalancamiento del proyecto.
ARTÍCULO CORRESPONDIENTE A LA EDICIÓN 12 DE REVISTA GUINDA

