Las remesas provienen del efecto de una desintegración familiar de los hogares mexicanos, por la falta de oportunidades laborales, salarios bajos, o simplemente ante la necesidad del poder tener una mejor vida
RAMSES PECH
Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitectos
Las remesas que son enviadas en forma diaria a México, y son de aproximadamente de 380 mil transacciones realizadas, según datos del Banco de México (99 por ciento transferencias electrónicas), y de las cuales el promedio de dinero enviado por persona, fluctúa entre 380 a 450 dólares, significando en un flujo de efectivo hacia México en forma de divisas entre los 180 a 220 millones de dólares diariamente.
Pero en las remesas, se debe considerar como un logro económico para México; el tener estas divisas, que no provienen de un negocio que aporta al crecimiento del Producto Interno del país. La realidad de éstas, proviene del efecto de una desintegración familiar de los hogares mexicanos, por la falta de oportunidades laborales, salarios bajos, o simplemente ante la necesidad del poder tener una mejor vida para las familias en ciertas regiones de los estados con un grado de pobreza.
Las divisas, no son inversión extranjera directa, la cual genera nuevos negocios, los cuales crean empleos de largo plazo y pagos de impuestos. Estas son flujos de efectivos de intercambios comerciales, entre las que están las que corresponden al sector manufacturero, automotriz, exportación de petróleo crudo y el turismo. A los cuales, existe un intercambio de un servicio o producto. En cambio, las divisas por remesas son el dinero enviado del fruto de horas-hombre de trabajo fuera de México, y donde éstas deberían haber sido generadas dentro del país, y en conformidad con el principio de productividad para el crecimiento económico.
¿Sabías que hay más de 38 millones de seres humanos de origen mexicano, que radican en los Estados Unidos, los cuales deberían ganar alrededor de cuatro mil dólares al mes para mandar una remesa mensual entre los 400 y 500 dólares? Algunos datos que deben ser considerados, antes de decir que las remesas son buenas para la economía mexicana, sabiendo de quién, y cómo surgen éstas.
El total de mexicanos radicados en Estados Unidos, de acuerdo con los últimos datos de la Oficina del Censo de este país, son más de 10 millones 880 mil hogares, y en los cuales hay entre tres a cuatro personas por hogar.
En el total de la población registrada, el nivel educativo de la población de 25 años, indica que hay 21 millones 847 mil personas con educación. La cual el 34 por ciento terminó hasta el nivel preparatoria; el 21 por ciento tiene una carrera técnica; sólo el 12 por ciento tiene un grado universitario, y un cuatro por ciento grado superior (doctorado o maestría).
Este grado de nivel de educación, a las personas que han migrado, y han podido tener un estatus migratorio legal dentro de los Estados Unidos, ha dado la oportunidad de ganar salarios muy por arriba de lo que podrían percibir por su trabajo en México. Según datos del Censo, existen 13 millones 73 mil de trabajadores, a tiempo completo y permanentes, de 15 años o más. De los cuales el 25 por ciento ganan entre 50 a 75 mil dólares en forma anualizada; un 24 por ciento entre 35 a 50 mil; un nueve por ciento en el rango de 75 a 100 mil, y solo el ocho por ciento está por arriba de los 100 mil dólares. Esto significa que el total de la población de origen mexicano, el 16 por ciento vive por debajo de la pobreza.
Esto da una connotación de los 10 millones 880 mil hogares, un 29 por ciento ingresan por hogar en forma anualizada más de 100 mil dólares, un 19 por ciento entre 50 a 75 mil, el 14 por ciento entre 75 a 100 mil, y un 13 por ciento entre 35 a 50 mil. Pero del total de miembros, cuando menos dos trabajan a tiempo completo, y uno a medio tiempo. El salario mínimo en promedio en los Estados Unidos fluctúa entre los 7.5 y 15 dólares, a lo cual dependerá el tipo de trabajo, actividad, y muchos de los casos el nivel de estudio, para obtener salarios que ayuden a cubrir el costo de vida.
Si hacemos un análisis, y sacamos los costos de vida con información de la página Numbeo, la cual incluye los valores del transporte, despensa, entretenimiento, restaurantes/comida rápida para comida con familia o por cuestiones laborales, y la vivienda (rentada o pagando una hipoteca), podemos calcular, cuánto debe entrar a un hogar.
En Texas, una persona independiente, tiene que percibir alrededor de dos mil 700 dólares por mes, para cubrir el costo de vida; debe ganar entre 88 dólares en forma diaria. Pero un hogar de cuatro seres humanos, debe ingresar como cinco mil 500 dólares en forma mensual; aproximadamente 180 dólares por día. En California, una persona debe percibir tres mil 200 mensuales (105 dólares diarios), y un hogar debe ingresar siete mil 200 dólares. En Florida son dos mil 800 dólares por persona (92 dólares diarios), y un hogar seis mil 300 dólares, y en Illinois son tres mil 200 (105 diarios) dólares por persona, y el hogar siete mil 50 dólares.
Podemos concluir con toda esta información, sí un mexicano que logre un estatus legal en los Estados Unidos, debe ganar cuando al menos entre dos mil 500 a tres mil 500 dólares para poder enviar una remesa de 500 dólares en forma mensual, y la cual representa entre el 15 a un 20 por ciento del total del dinero percibido. Tendría que ganar, para lograr lo anterior, entre 15 y 20 dólares por hora, y en caso de que esté por debajo de este valor, deberá tener dos empleos.
Un informe del Colegio de la Frontera Norte (COLEF) publicado recientemente, revela que en todo el territorio estadounidense viven actualmente más de 13.5 millones de extranjeros, sin un estatus legal. El cálculo realizado, confirmó que existen alrededor de 4.9 millones de origen mexicano, que se encuentran en forma ilegal.
Vemos que una persona de origen mexicano, legal, y en cierto sector, tiene una vida relativamente aceptable. Pero el individuo que está ilegal, tiene que batallar en forma diaria, para tener una percepción constante de entrada de dinero, y muchos de estos seres humanos, están con un familiar u conocidos.
Supongamos que un ilegal consigue tener una percepción constante de 160 horas mensuales. Consigue que paguen a este, cinco dólares por hora, el 50 por ciento de salario estaría destinado a remesa, pero si le pagan siete dólares la hora, el 36 por ciento de lo percibido, es para enviar a su familia, pero si tiene suerte y les pagan a 10 dólares, el 25 por ciento del total ganado en forma mensual, sería para enviar a su hogar en México. En cualquiera de los casos, no alcanza para pagar un departamento de manera individual, transporte, comida, y servicios, necesarios para tener una vida de sobrevivencia. Por tal motivo, deberá compartir los gastos, cuando menos con otras dos o tres personas en un mismo espacio. Si pretenden enviar más dinero a sus hogares, deberán tener cuando menos dos empleos, siempre y cuando cubran un mínimo de 40 horas semanales en cada lugar de trabajo.
Entonces, es un logro tener un incremento de remesas de más de 30 mil millones de dólares del 2018 a 2024, ante la situación precaria que muchos mexicanos legales e ilegales deben de tener, y que muchos de ellos, han podido sobresalir a base del esfuerzo al incrementar el nivel educativo, y de conocimientos.
Si bien el presidente Trump ha comentado que quiere tener primero cubiertas las fuentes de empleos con seres humanos de los Estados Unidos, con base en el cambio de la política en el desarrollo económico de este país. No habría la posibilidad de poder hacer una negociación con éste, para ayudar a mexicanos que tengan un nivel educativo, y que estén alineadas a las necesidades de las vacantes disponibles en el mercado del socio comercial. No pueden ser cubiertas. Siempre y cuando los mexicanos que buscan una oportunidad legal, inviertan en regularizar sus estudios para el mercado americano, o crear acuerdos entre ciertas universidades de ambos países, para homologar planes de estudios. Hay formas, solo es ponernos de acuerdo, si en realidad queremos continuar con el TMEC, bajo el espíritu que fue creado del homologar a la región.
La falta de oportunidades a las nuevas generaciones en México, al no poder percibir un salario que esté de acorde su conocimiento, estará destinada a seguir siendo un país con muchos empleos, y con salarios mediocres para los mexicanos del futuro.

