por MARTIN BERDEJA
El próximo mundial de futbol que organiza la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) se celebrará en el verano del año 2026 en la región de Norteamérica, conformada territorial, comercial y geopolíticamente entre México, Estados Unidos y Canadá.
De los tres países, obviamente México es la sede donde se vive con mayor intensidad el futbol, pero el crecimiento deportivo y de negocio de Estados Unidos y Canadá está superando a nuestro país que, al tratar de imitar el modelo de negocio de Estados Unidos, está perdiendo en la competitividad de los equipos que conforman la Liga mexicana.
Damos la patada inicial en este espacio de Guinda a una serie de artículos sobre las sedes de nuestro país donde se llevarán a cabo los partidos y que son la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El propósito de esta serie de texto es lograr vislumbrar las áreas de oportunidad de cada una de estas ciudades en temas como movilidad, seguridad, mejora de infraestructura y de servicios, ya que serán días intensos donde recibirán visitantes de todo el mundo.
El silbatazo inicial lo damos con la Ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León que, como sede del Mundial 2026, enfrentará importantes áreas de oportunidad que pueden convertirse en legado positivo para la ciudad.
En materia de movilidad, será necesario modernizar y ampliar el transporte público, optimizar la red vial y generar alternativas sostenibles que reduzcan el tráfico y mejoren la conectividad.
En cuanto a seguridad, el evento permitirá fortalecer protocolos de protección civil, coordinación policial y uso de tecnologías de vigilancia para garantizar la integridad de visitantes y residentes.
La infraestructura urbana tendrá el reto de mejorar estadios, aeropuertos, carreteras y espacios públicos, impulsando proyectos de largo plazo que eleven la calidad de vida.
Finalmente, en servicios, Monterrey podrá ampliar y profesionalizar la oferta hotelera, restaurantera y turística, integrando prácticas de hospitalidad internacional y fomentando la competitividad económica.
Estas acciones no solo atenderán la demanda del evento, sino que proyectarán a la ciudad como un referente global en organización y desarrollo. Deseamos que los regios finalicen el cotejo con todas las mejoras que mencionamos en el párrafo anterior.
ARTÍCULO CORRESPONDIENTE A LA EDICIÓN 12 DE REVISTA GUINDA

