El presidente estadounidense no ha cejado ni un día en tratar de asestar golpes al vecino del sur, en el marco de una relación bilateral que dista mucho de ser armoniosa y que, en cambio, saca a flote su trato soberbio
Los efectos de los aranceles y amenazas de Donald Trump a México han puesto en jaque al gobierno de Claudia Sheinbaum en los últimos cuatro meses, planteando “cosas inaceptables” como señala la mandataria, pero sin frenar las exportaciones mexicanas a Estados Unidos que han seguido anotando marcas históricas, ni han logrado que ninguna empresa haya retirado sus inversiones.
El presidente estadounidense no ha cejado ni un día en tratar de asestar golpes al vecino del sur, en el marco de una relación bilateral que dista mucho de ser armoniosa –desde la imposición de aranceles, los reclamos del agua de los dos principales ríos fronterizos que se le deben a Texas, hasta la amenaza de gravar importaciones de tomate y remesas de migrantes, iniciativa atorada en el Congreso de aquel país– y que, en cambio, saca a flote su trato soberbio.
Pese al optimismo, las medidas disparadas contra México ya han causado mella a las exportaciones del sector automotriz, a partir de abril, y se prevé que la economía nacional no crecerá lo esperado en 2025. Las estimaciones varían, aunque se asegura que el país ya libró una ‘recesión técnica’.
Apenas el 8 de mayo, la Presidenta Sheinbaum presumía ante los banqueros reunidos en Nayarit, de la “solidez económica de nuestro país”, y pidió ser optimistas, porque –afirmó– frente a la situación internacional de los últimos meses, la economía mexicana “ha reaccionado de una manera extraordinaria”.
¿Contracción o crecimiento?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) previó una contracción del 0.3 por ciento de México para este año, y el Banco Mundial (BM) proyectó una recesión del 0 por ciento. A fines de abril, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recortó en 0.9 puntos porcentuales su estimación de crecimiento económico para México en 2025, al bajarla de 1.2 a 0.3 por ciento, en un contexto de alta incertidumbre global, menor inversión, desaceleración del comercio mundial, y volatilidad financiera internacional.
Sheinbaum Pardo salió al paso a esas predicciones. “Decían las agencias, todos, que iba a haber caída o que íbamos a entrar en una recesión. Hay crecimiento, 0.8 por ciento”, presumió en su conferencia ‘mañanera’ el 30 de abril.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el PIB creció 0.16 por ciento en el primer trimestre de 2025, con lo que se evitó una ‘recesión técnica’. La ‘Estimación Oportuna Trimestral’ mostró un avance mayor al previsto después del peor revés de la economía en 13 trimestres, al caer 0.63 por ciento de octubre a diciembre de 2024. El sorpresivo crecimiento fue impulsado por una fuerte recuperación del sector primario que compensó un deterioro de la actividad industrial.
Aunque la ‘Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía’ del Banco de México (Banxico) –publicada en mayo–, recortó por quinta ocasión el pronóstico del PIB para México, de 0.5 a 0.2 por ciento, en medio de temores por conflictos comerciales con Donald Trump. Al mismo tiempo, se contempla que la inflación ‘acelere’ en los próximos meses.
Aranceles ‘pegan’ a PIB de EU
En Estados Unidos, la economía no está en su mejor momento; por el contrario, se contrajo en el primer trimestre del año 0.27 por ciento a una tasa anualizada, según datos de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio, lo que se atribuyó al ‘aluvión’ de bienes importados por empresas ávidas de evitar mayores costos debido al impacto de la política arancelaria.
En el periodo, las importaciones, que representan 17.10 por ciento del PIB estadounidense, mostraron un crecimiento trimestral anualizado de 41.33 por ciento, mientras que las exportaciones registraron una menor alza: 1.77 por ciento. Según el Banco Base, las políticas proteccionistas de Trump debilitaron la confianza del consumidor, impactando negativamente en el consumo.
Equilibrar la balanza comercial
Donald Trump ha reprochado que México ha abusado de Estados Unidos, porque le vendemos mucho más de lo que ellos nos venden. De acuerdo con datos del gobierno mexicano, en diciembre de 2024, las ventas mexicanas a ese país fueron por 42 mil millones de dólares, mientras que las compras alcanzaron 19 mil millones, lo que resulta en un balance comercial de 22 mil 988 millones de dólares (mdd) favorable para nuestro país.
El mandatario estadounidense quiere que esto cambie, o no sea tan disparejo para su país. Y el 1° de mayo en una conversación con la Presidenta Claudia Sheinbaum, que ambos calificaron de “muy positiva” acordaron mejorar el balance comercial entre ambos países, “aunque no hay un acuerdo específico”.
Cae inversión fija bruta en México
Por los aranceles, la inversión extranjera directa (IED) en México dio un vuelco de la manufactura al comercio. Durante el primer trimestre de 2025, acumuló anuncios de inversión por 25 mil 856 mdd, de los que 42 por ciento se orienta al sector comercio, lo que desplaza al manufacturero como receptor prioritario de capitales y se relega a 24 por ciento del total de anuncios.
El Inegi informó que la inversión fija bruta en México cayó 7.8 por ciento interanual en febrero, con lo que hiló siete meses de descenso a tasa anual, en medio de la incertidumbre por la política comercial de Estados Unidos. Esto es resultado de la contracción anual del 5.2 por ciento en la construcción y del 10.4 en la maquinaria y equipo. La inversión privada se redujo el 5.7 interanual y la pública se desplomó 24 por ciento.
Y las exportaciones marcan récord
A pesar de la incertidumbre sembrada por las medidas proteccionistas del gobierno de Trump en el comercio global, México marcó un récord histórico en marzo de 2025 al conseguir exportaciones de bienes a EU con valor de 47 mil 982 mdd, según datos de la Oficina del Censo de aquel país.
Esta cifra representó un incremento del 15.4 por ciento respecto a febrero de 2024 y constituyó el mayor monto mensual de exportaciones mexicanas hacia su vecino del norte desde que se tiene registro. En tanto, los envíos de mercancías de EU a México alcanzaron 29 mil 362 mdd en marzo, lo que significó un alza de 9.1 por ciento anual.
Este registro del mayor superávit comercial de la historia con Estados Unidos, con 18 mil 619 mdd, se atribuyó a que muchas empresas habrían adelantado sus exportaciones para evitar los aranceles a partir de abril.
El resultado fue mejor que el de los otros dos principales socios comerciales de EU: las exportaciones desde Canadá a ese mercado subieron 4.2 por ciento (35 mil 668 mdd); mientras que las de China cayeron 1.9 (29 mil 384 mdd).
Ninguna empresa ha retirado inversiones
En Nuevo Vallarta, Sheinbaum afirmó que en México ninguna inversión se ha detenido pese a la política arancelaria que inició su homólogo estadounidense, y destacó que los indicadores económicos muestran una recuperación sostenida, con crecimiento en empleo, inversión y estabilidad monetaria.
Luego, resaltó: “No hay una sola empresa que haya comprometido su inversión en México, que haya decidido retirarla a partir de los aranceles que anunció el presidente Trump a partir de su entrada al gobierno de los Estados Unidos”. Y refirió que el portafolio de inversiones que maneja la Secretaría de Economía alcanza los 298 mil mdd, lo que refleja la confianza en el país.
No obstante, durante abril las exportaciones de vehículos ligeros cayeron 10.9 por ciento, respecto al mismo mes del año previo, con las 256 mil 953 unidades enviadas al extranjero, informó el Inegi. De enero a abril, las exportaciones también bajaron 7.2 por ciento, en comparación con igual periodo de 2024, pues se comercializaron al exterior un millón 32 mil 819 unidades.
Así, la industria automotriz mexicana comenzó a reflejar en abril los primeros efectos de los nuevos aranceles impuestos por EU. Pero este es solo un rubro; en general, con las últimas órdenes ejecutivas firmadas por Trump, México queda con un arancel efectivo del 13.67 por ciento, ubicándose en el lugar 22 de los principales 35 países origen de importaciones, de acuerdo a Banco Base.
T-MEC, LA CEREZA DEL PASTEL EN LA RELACIÓN MÉXICO-EU
En el escenario de incertidumbre que ha creado Donald Trump en su trato con México, su vecino, ‘aliado’ y socio comercial, salta la duda de cuál será el destino que tendrá el Tratado México-EU-Canadá, que ha sido pilar para el crecimiento de las exportaciones mexicanas, pero que el mandatario estadounidense dice ‘no necesitar’ para la prosperidad de su nación.
Hoy está en juego el destino del T-MEC, la ‘cereza del pastel’ en la relación con Estados Unidos –también con Canadá– y que ha sido freno para las desmedidas políticas arancelarias del presidente Trump. ¿Se revisará, se renegociará o se liquidará?
Hace un mes, desde el salón ‘Oval’ Donald Trump volvió a colocar al T-MEC en el ojo del huracán. Aunque reconoció que el acuerdo comercial firmado en 2020 con México y Canadá es bueno para los países, también lo describió como un arreglo “transicional”.
Y puso en el debate su viabilidad: “Tenemos una negociación durante el próximo año para ajustarlo o rescindirlo”, dijo. Y añadió: “El T-MEC fue muy eficaz y sigue siéndolo, pero las partes deben cumplirlo. No lo han hecho. Fue un paso de transición tras el TLCAN, que fue el peor acuerdo comercial en la historia de nuestro país, quizá del mundo… Veremos qué sucede. Posiblemente lo renegociemos, si es necesario. Ya no sé si lo es”.
Enseguida recurrió a su argumento proteccionista: “No tenemos que firmar acuerdos. Ellos (otros países) quieren una parte de nuestro mercado. Nosotros no necesitamos el suyo”. Según Trump, los aranceles a autos, acero y aluminio, de hasta 25 por ciento, ya están reconfigurando las decisiones de inversión global. “Tenemos más dinero entrando a Estados Unidos que en cualquier otro momento de nuestra historia”.
En México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, estimó que el inicio del proceso de revisión del T-MEC será en la segunda mitad de 2025, un año antes de la fecha originalmente prevista: julio de 2026.
El tratado comercial entre Canadá, EU y México entró en vigor en 2020, reemplazando al TLCAN que rigió desde 1994 entre las tres naciones, y su continuidad fue puesta en duda cuando el presidente Trump anunció la imposición de aranceles a sus socios de la región norteamericana.
Ebrard consideró que el plazo “puede ser conveniente” para México para tener más claridad sobre cómo va a funcionar la relación comercial con otras regiones del mundo y que su estimación tiene que ver con que EU va a estar concentrado en los próximos tres meses en negociaciones arancelarias.
EL DEBATE POR EL TRIBUTO ADICIONAL A LAS REMESAS
Una de las principales fuentes de divisas en México son las remesas que envían connacionales desde EU y otras partes del mundo; en el 2024 sumaron 64 mil 700 mdd, equivalentes al 3.5 por ciento del PIB nacional. Ahora el Presidente de aquel país quiere gravarlas con un arancel de cinco por ciento, pese a que allá pagan tasas de entre 10 y 37 por ciento, en términos del ‘Internal Renueve Service’ (IRS); esto significa, que son recursos que ya pagaron impuestos e implicaría ponerle un tributo adicional, indebido e ilegal.
La aplicación de esta medida está en suspenso, porque en el Congreso de EU la iniciativa se atoró en las discusiones entre republicanos y demócratas; incluso, algunos partidarios de Trump no la avalan, pero de concretarse, afectaría a más de 40 millones de personas, incluidos los titulares de permisos de residencia permanente y de visas de ‘no inmigrante’.
Pero más atrayente que las remesas, es lo que los migrantes mexicanos aportan al PIB del vecino país. La economía de los connacionales asciende a 781 mil mdd anuales, un monto que se eleva a 2.06 billones de dólares al considerar a todas las personas de ascendencia mexicana, por lo que serían la décima economía del mundo, solo por debajo de EU, China, Japón, Alemania, India, Reino Unido, Francia, Rusia y Canadá, según estudio del centro de investigación ‘Latino Donor Collaborative’ (LDC).
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió presentar este estudio en su ‘mañanera’ como parte de su estrategia para convencer a su homólogo estadounidense, Donald Trump, de atenuar sus promesas de deportaciones masivas, pues casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en EU son mexicanos.
Sheinbaum resaltó que 20 por ciento del ingreso de la población mexicana en EU se envía a México en remesas, lo que significa que 80 por ciento de lo que perciben se queda en aquel país.
Tan sólo durante marzo del 2025 las remesas de paisanos en el extranjero –una de las cinco principales fuentes de divisas en el país y el motor económico de muchas familias–, ascendieron a cinco mil 150 mdd. Este nivel implicó un aumento de 16 por ciento en comparación con febrero, después de cuatro meses con caídas.
Por ello, la Presidenta Sheinbaum aseguró que la propuesta de imponer un impuesto del cinco por ciento a las remesas, como lo proponen congresistas republicanos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, es un acto discriminatorio y, además, viola el Tratado para Evitar la Doble Tributación entre México y EU –vigente desde 1994–, afectando a los que menos tienen y a los paisanos que viven en EU. “No estamos de acuerdo”, sentenció.
CON TRUMP HAY QUE CREER, PERO HASTA VER: ALTAGRACIA
Uno de los aspectos que tiene inquietos a la Presidenta Claudia Sheinbaum y a los funcionarios de su gobierno, es la actitud cambiante del mandatario estadounidense y sus propuestas que rayan en lo descabellado.
El 6 de mayo la mandataria reconoció que su homólogo Donald Trump ha sugerido a su gobierno acciones que “no son aceptables”, aunque acotó que prevalece una buena relación con Estados Unidos.
“Él amablemente pregunta: ‘¿En qué les podemos ayudar?’. Esa ha sido varias veces su pregunta: ‘¿Cómo les ayudamos?’. Entonces ha sugerido cosas que para nosotros pues no son aceptables”, expuso. Y una fue su ‘sugerencia’ de enviar de tropas militares a México para combatir los cárteles, la cual descartó.
Para Altagracia Gómez, titular del Consejo Asesor Empresarial del Gobierno de México –una de las personas más cercanas a Sheinbaum–, el presidente del país vecino del norte es “un socio confiable”, aunque no basta con solo creerlo.
“Como con todos los socios, hay que creer en su palabra, pero verificar y en ese sentido vamos a creer en lo que dicen, pero también vamos a ver”, remarcó.

