México fue de las naciones a las que Donald Trump habría dado un ‘trato preferencial’ con sus aranceles a todo el mundo. Sin embargo, las medidas impositivas a las exportaciones de acero, aluminio, autos y partes automotrices están golpeando la economía del país y sus expectativas de crecimiento a corto y mediano plazos.
Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial no son halagüeñas. El primero estima que la economía mexicana caerá 0.3 por ciento este año y tendrá un repunte de 1.4 el próximo; el segundo dice que tendrá una variación de 0.0 por ciento en 2025 y de 1.1 en 2026.
Para los organismos financieros internacionales el caso de México es preocupante, porque a diferencia de los demás países de América Latina y el Caribe, ninguno tiene tanta dependencia de las exportaciones como el nuestro, pues representan más de una cuarta parte de su Producto Interno Bruto (PIB).
¿Cómo reacciona, cómo responde el gobierno de México a este escenario incierto por las medidas arancelarias disparadas por el presidente estadounidense? La respuesta se resume en dos palabras: ‘Plan México’.
El 3 de abril, la Presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un paquete de 18 programas y acciones que marcan la ruta a seguir en los objetivos de esa ambiciosa estrategia política, económica y de cohesión social que busca dar viabilidad de largo plazo al país, con el robustecimiento del mercado interno y salarios; alcanzar las soberanías alimentaria y energética; disminuir importaciones y fortalecer el bienestar.
El 24 de abril, Sheinbaum dio el segundo paso previsto en la agenda del ‘Plan México’, al presentar lo que se llamó: ‘Portafolio para la Prosperidad Compartida’, que contempla mil 937 proyectos para las 32 entidades, con una inversión de 298 mil millones de dólares, que representan 16 por ciento del PIB.
“Hay mucha fortaleza de la economía mexicana, hay estabilidad macroeconómica, responsabilidad en el uso de los recursos públicos, en el uso del presupuesto… Hay un Banco de México con autonomía, que está tomando buenas decisiones: aquí sí bajaron las tasas de interés”, presumió la mandataria al rechazar las proyecciones de que nuestra economía pueda entrar en recesión.
Un dato que debe subrayarse de este ‘portafolio’ es que no se trata de gasto público sino de inversiones privadas en casi dos mil proyectos que empresas han registrado ante la Secretaría de Economía, y esto es posible porque, como apuntó su titular Marcelo Ebrard, pese a los aranceles, “ningún proyecto se ha cancelado”. Y si se logra aterrizarlas –sin trabas, con facilidades y seguridad–, el país no sólo se alejará de un escenario de recesión, sino podrá seguir creciendo, de la mano de inversiones que generarán empleos y más desarrollo.
José Antenor Ancona Rodríguez
CEO & Chairman
Revista Guinda

