Ciudad del Vaticano. La Sala de Prensa de la Santa Sede informó este miércoles 14 de octubre de 2026 que el papa León XIV atravesó su primera noche de hospitalización en calma, después de que los especialistas del Policlínico Agostino Gemelli, en Roma, le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho en una intervención quirúrgica en la que se confirmó la existencia de un adenocarcinoma, tal como se sospechaba desde las pruebas previas.
El primer comunicado, difundido la noche del martes, precisó que la operación duró hora y media, transcurrió sin complicaciones y se realizó mediante una técnica quirúrgica asistida por video. Según explicaron fuentes vaticanas, el tumor fue extraído por completo y la convalecencia estimada continúa siendo de aproximadamente una semana, aunque no se descartan tratamientos posteriores una vez conocidos los resultados definitivos de los análisis patológicos.
El parte médico del Vaticano
A primera hora de este miércoles, la Santa Sede publicó una escueta nota en la que señaló que el Pontífice, de 71 años, había pasado “una noche tranquila” y prometió más información a lo largo del día. La oficina oficial de prensa de la Iglesia católica, accesible a través del portal vatican.va, mantiene una comunicación prudente en espera de los estudios que definirán el tipo exacto de células cancerígenas y el protocolo a seguir.
Las fuentes consultadas advierten que los resultados patológicos tardarán entre 10 y 14 días. En función de la penetración del tumor, el problema podría darse por resuelto con la cirugía o sería necesario recurrir a quimioterapia o radioterapia. El equipo quirúrgico estuvo dirigido por el doctor Stefano Margaritora, con la colaboración de anestesiólogos y facultativos del Gemelli.
¿Qué es el adenocarcinoma pulmonar?
El adenocarcinoma es la forma más frecuente de cáncer de pulmón y se origina en las células que producen moco en los tejidos pulmonares. La Organización Mundial de la Salud recuerda que el cáncer constituye una de las principales causas de muerte en el mundo y que su detección temprana mejora considerablemente las probabilidades de tratamiento exitoso, precisamente el escenario que describió el propio León XIV al anunciar su operación: un nódulo detectado en fase inicial y bien localizado.
Los expertos destacan que, aunque los nódulos pulmonares son relativamente comunes, menos del 5% resultan cancerosos, según datos de sociedades torácicas internacionales. El riesgo aumenta con la edad, el tamaño de la lesión y factores como el tabaquismo. En el caso del Pontífice, quien se cuida y practica deporte, el pronóstico dependerá de las pruebas que se realicen en las próximas dos semanas.
Agenda suspendida y viaje a América Latina en duda
La agenda oficial del Papa permanece suspendida hasta el próximo martes 20 de octubre. El escenario clínico ha sembrado incertidumbre sobre su próximo viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, programado del 6 al 17 de noviembre, el cual el propio Pontífice daba por confirmado apenas el domingo, cuando anunció la operación durante el rezo del Ángelus desde la ventana del palacio apostólico en la plaza de San Pedro.
La decisión de operar con rapidez respondió tanto a criterios médicos como al deseo del Papa de recuperarse cuanto antes. Los facultativos aconsejan, no obstante, evitar los vuelos durante al menos tres semanas posteriores a este tipo de cirugías, lo que vuelve imposible hacer previsiones hasta conocer el diagnóstico final y el tratamiento definitivo.
Un hospital cargado de historia reciente
El Gemelli volvió a concentrar este martes la atención de fieles y periodistas por primera vez desde marzo de 2025, cuando el papa Francisco fue ingresado durante más de un mes antes de fallecer el 21 de abril de ese año. A escasos 17 meses de la elección de León XIV, la escena resultaba inesperada para muchos. El secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, lo admitió sin rodeos: nadie se lo esperaba, aunque, citando al Papa, se trató de “las sorpresas de Dios”.
El Pontífice llegó al hospital pasada la una del mediodía, vitoreado por una multitud a la que saludó emocionado desde el vehículo. Le acompañaron su médico personal, Luigi Carbone, y el enfermero Massimiliano Strappetti, quien ya había asistido a Francisco, a Juan Pablo II y a Benedicto XVI. Curiosamente, León XIV no ocupó el apartamento tradicional reservado a los papas en el hospital, pues esa zona se encuentra en remodelación, por lo que fue alojado en un recinto contiguo. La Santa Sede indicó que recuperó el conocimiento sin problemas, pidió la cena y regresó a su habitación tras un breve periodo de observación.
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