La producción de petróleo de la OPEP+ se mantendrá sin cambios tras el acuerdo alcanzado por el grupo en su más reciente reunión, realizada de forma virtual. La decisión se tomó en un contexto marcado por tensiones políticas entre países clave del bloque y por un escenario internacional adverso para los precios del crudo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados enfrenta un entorno complejo, luego de que el precio del petróleo registrara una caída acumulada superior al 18 por ciento en 2025. Se trata del mayor descenso anual desde 2020, impulsado por temores de un exceso de oferta en el mercado global.
¿Qué decidió la OPEP+ sobre la producción de petróleo?
El grupo acordó mantener estables sus niveles actuales de bombeo, sin introducir nuevos recortes ni incrementos inmediatos. La determinación busca dar certidumbre al mercado ante la volatilidad de los precios y las señales de desaceleración de la demanda internacional.
La decisión fue confirmada tras una reunión breve, en la que no se abordaron públicamente temas relacionados con sanciones o situaciones políticas específicas de países productores. Los integrantes acordaron volver a reunirse el próximo 1 de febrero para revisar el comportamiento del mercado.
¿Qué países integran el bloque que tomó la decisión?
El acuerdo fue adoptado por ocho países que concentran cerca de la mitad de la producción mundial de crudo. Este grupo está integrado por Arabia Saudita, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Kuwait, Irak, Argelia y Omán.
Estos países han sido responsables de los principales ajustes a la producción de petróleo de la OPEP+ durante los últimos años, con el objetivo de influir en los precios internacionales y equilibrar la oferta frente a la demanda.
¿Cuánto aumentó la producción de la OPEP+ en 2025?
Entre abril y diciembre de 2025, los ocho países elevaron sus objetivos de producción en aproximadamente 2.9 millones de barriles diarios. Este volumen representa cerca del 3 por ciento de la demanda petrolera mundial estimada.

Sin embargo, en noviembre pasado, el bloque acordó pausar nuevos incrementos durante los primeros tres meses del año siguiente. Esta suspensión se mantiene vigente y fue ratificada en la reunión más reciente.
¿Cómo influyen las tensiones políticas internas en la OPEP+?
El acuerdo se da en medio de un deterioro en la relación entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Las fricciones se intensificaron tras los recientes acontecimientos en Yemen, donde un grupo alineado con Abu Dabi tomó control de territorios previamente dominados por fuerzas respaldadas por Riad.
Este conflicto ha sido considerado la mayor ruptura entre ambos países en décadas, luego de años de desacuerdos en temas estratégicos y de política regional. A pesar de ello, el bloque evitó que estas diferencias impactaran de forma directa en las decisiones sobre producción.
¿Qué otros factores presionan al bloque petrolero?
Además de las tensiones internas, la OPEP+ enfrenta presiones externas relevantes. Las exportaciones de petróleo de Rusia continúan afectadas por las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados debido al conflicto en Ucrania.
A esto se suman las protestas internas en Irán y el endurecimiento del discurso de Washington, que ha advertido sobre posibles acciones adicionales en la región. Estos factores generan incertidumbre adicional sobre el futuro de la producción de petróleo de la OPEP+ y su impacto en los mercados.
¿Cómo ha respondido la OPEP+ a crisis internas en el pasado?
Históricamente, la organización ha logrado mantener acuerdos incluso en escenarios de alta confrontación política. En conflictos previos, como la guerra entre Irán e Irak, el grupo priorizó la estabilidad del mercado petrolero por encima de las disputas bilaterales.
Este antecedente refuerza la estrategia actual de separar, en la medida de lo posible, las decisiones técnicas sobre producción de las tensiones geopolíticas entre sus miembros.
¿Qué se espera para la próxima reunión de la OPEP+?
El encuentro programado para el 1 de febrero será clave para evaluar si la estabilidad en la producción se mantiene o si será necesario ajustar nuevamente los volúmenes ante la evolución de los precios y la demanda global.
Los analistas del sector energético seguirán de cerca cualquier señal que anticipe cambios en la política de bombeo, especialmente ante el riesgo de que el exceso de oferta continúe presionando al mercado.
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