Reacciones al accidente del Transístmico
Las primeras horas tras el siniestro se llenaron de mensajes de pésame, cifras cambiantes y promesas de investigación, mientras sobrevivientes describían un frenazo brusco y un tren que “venía muy fuerte” antes de salirse de la vía. Entonces, en ese entorno tenso, las reacciones al accidente del Transístmico marcaron la discusión en redes: del llamado a cerrar filas por las víctimas al accidente como munición política.
La Secretaría de Marina, a cargo de la operación del Tren Interoceánico, confirmó 13 personas fallecidas, 98 lesionadas y 36 hospitalizadas, además de 139 pasajeros sin daños graves, y calificó el hecho como un “lamentable accidente”. La dependencia ofreció condolencias, prometió máxima transparencia y se colocó en el centro de la discusión por la seguridad del corredor ferroviario.
Claudia Sheinbaum y la postura oficial
La presidenta Claudia Sheinbaum apareció pronto con un mensaje preciso: 13 muertos, 98 heridos, cinco en estado grave, trasladados a hospitales del IMSS e IMSS‑Bienestar en Matías Romero, Salina Cruz, Juchitán e Ixtepec. Insistió en que la prioridad es la atención integral a víctimas y familias, con apoyo médico, psicológico y jurídico coordinado desde la federación.
Sheinbaum aseguró que su gobierno se mantiene “atento” a la evolución clínica de las personas hospitalizadas y que informará de manera constante conforme avancen los peritajes. Desde Palacio Nacional, un mensaje claro: se investigará el descarrilamiento en la Línea Z del Corredor Interoceánico y se revisarán los protocolos de operación del Tren Transístmico.
Semar, Oaxaca y la investigación federal
A causa de ello, el gobierno de Oaxaca reportó primero un saldo preliminar de quince lesionados y la activación de protocolos de emergencia, con ambulancias, policías viales y brigadas de Protección Civil desplegadas en la zona del siniestro. Tal cual se instaló un puesto de mando y módulos de apoyo para familiares y sobrevivientes que llegaron a buscar nombres en listas de traslado y hospitales saturados.
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación, envió peritos y policías ministeriales para recabar testimonios, indicios físicos y evidencias técnicas, con el compromiso de una indagatoria con rigor científico y con las víctimas al centro. Por lo tanto, el expediente se perfila como la pieza que definirá si el descarrilamiento se originó en fallas de mantenimiento, error humano o decisiones administrativas.
Choque político: Oposición y Noroña
Desde la oposición, Alejandro Moreno, dirigente del PRI, acusó al gobierno de haber puesto en riesgo la vida de los pasajeros por fallas de mantenimiento y recortes operativos en el proyecto ferroviario. Exigió una investigación a fondo y castigo a los responsables, mientras enviaba condolencias a las familias de las personas fallecidas.
Otros líderes opositores reclamaron una auditoría técnica y presupuestal al corredor, denunciaron improvisación en la puesta en marcha del servicio y pidieron publicar íntegros los informes de peritaje. En redes sociales, varias figuras convirtieron las reacciones al accidente del Transístmico en un escaparate para cuestionar la agenda de infraestructura del gobierno federal.
Por su lado, Gerardo Fernández Noroña, senador de la República, lanzó una andanada contra la oposición y contra comentaristas de televisión que criticaron el proyecto ferroviario. Por lo tanto, dijo que “la manera como la derecha lucra con los accidentes es vomitiva” y sostuvo que no habrá impunidad, pero pidió no adelantar juicios antes de los peritajes.
Noroña expresó su solidaridad con familiares y amigos de las víctimas y defendió los proyectos ferroviarios de la 4T, al acusar que sus detractores “cargan” contra la obra aprovechando el dolor ajeno. Sus mensajes encendieron otra discusión: dónde termina la defensa política del gobierno y dónde arranca el derecho de las víctimas a exigir explicaciones sobre cómo se operó el Tren Transístmico.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Revista Guinda.
