En la relación entre los dos países no ha habido ‘teléfono descompuesto’, hay comunicación; sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca no ha concedido más que aplazamientos temporales a medidas arancelarias con lo que ha tenido en estrés a la economía mexicana
En la relación México-Estados Unidos no ha habido ‘teléfono descompuesto’, ni confrontación directa entre sus mandatarios, como ocurrió entre Donald Trump y sus homólogos de Canadá, China y de países de la Unión Europea con quienes inició una ‘guerra comercial’. Sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca no ha concedido a la Presidenta Claudia Sheinbaum más que aplazamientos, mes a mes, y cierta ‘flexibilidad’, a las medidas arancelarias dictadas, las cuales tienen estresada a la economía mexicana.
A sus vecinos del norte y del sur: Canadá y México –que históricamente han sido sus principales aliados y socios comerciales– Trump los acusa de no hacer lo suficiente para frenar el trasiego de fentanilo a la Unión Americana; a las demás naciones, las amenaza con sanciones más severas por responder a sus aranceles con medidas similares: ‘ojo por ojo’.
Hasta marzo, las respuestas y resultados ofrendados por Claudia Sheinbaum a reclamos del mandatario estadounidense dieron, si no una solución definitiva al tema de los aranceles que ha generado incertidumbre en el país, sí un respiro, un alivio temporal, una tablita de salvación que ha permitido evitar sobresaltos a la economía por lapsos de 30 días.
Desde Monterrey, la Presidenta Sheinbaum presentó el 20 de marzo, su balance de lo que ha sido la crispante relación EU. “Hemos demostrado que, con diálogo y respeto, podemos salir adelante en la relación con Estados Unidos”, aseguró ante industriales de la poderosa Caintra-NL.
Apuesta la mandataria mexicana que puede lograr mejores condiciones en el trato a la nación mexicana, sin confrontarse con Trump, sino insistiendo y demostrándole los beneficios mutuos que deja un comercio libre de cargas arancelarias entre los dos países, bajo una relación de socios y con reglas claras.
“Coincido plenamente en que la integración económica fortalece a ambos países. Lo hemos manifestado en múltiples foros, igual lo hacemos aquí y en los llamados que hemos tenido con el presidente Donald Trump: lo mejor para Estados Unidos y México es el tratado comercial que tenemos”, subrayó.
“El dato reciente que ha sido publicado es que por cada 131 empleos que genera una empresa de Estados Unidos aquí (en México), se abren 333 allá; no solo eso, sino que aumenta la productividad de las firmas”, argumentó.
Claudia Sheinbaum ha sido insistente en remarcar que México no busca perjudicar a EU, pues su objetivo no es competir, sino conformar un bloque para enfrentar la competencia comercial de otras partes del mundo.
NADA SATISFACE A TRUMP
Sin embargo, no han bastado, no han satisfecho a las autoridades del vecino país el envío de 10 mil elementos de la Guardia Nacional a la franja fronteriza para contener el paso de inmigrantes y drogas, ni el traslado de 29 de los capos mexicanos más peligrosos reclamados por la justicia estadounidense, para conseguir que Trump suspenda en definitiva los aranceles.
“Hemos visto un nivel de cooperación de las autoridades mexicanas que nunca habíamos visto en el pasado, pero no es suficiente”, señaló el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, en declaraciones a ‘Fox News’ el 13 de marzo.
Aunque las autoridades mexicanas estaban a la espera del 2 de abril –cuando el gobierno de Trump lanzaría su andanada de ‘aranceles recíprocos’ contra países que aplican tarifas impositivas a los productos estadounidenses–, con la esperanza que éstos no afectarían al país pues existe el Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que permite un flujo de mercancías libre de derechos aduanales entre las tres naciones.
ARANCELES A CUALQUIER COSTO
Desde principios de año, el mandatario estadounidense ha dejado constancia que está decidido a asumir cualquier costo que resulte de sus medidas arancelarias contra México, Canadá y China, sus tres principales socios comerciales, de donde procede 42 por ciento del total de compras de su país al mundo, que suman 2.9 billones de dólares. De acuerdo a datos de la Oficina del Censo de EU, entre enero y noviembre de 2024, las importaciones a los tres países fueron del orden de1.2 billones de dólares.
En el mundo, México es el principal proveedor de bienes para la Unión Americana, con importaciones por un valor de 466 mil 600 millones de dólares; China está en segundo sitio, con 401 mil 400 millones de dólares, y Canadá en tercero, con compras por 377 mil 200 millones de dólares.
Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por su sigla en inglés), difundido a principios de marzo, advertía que “los aranceles a México y Canadá corren el riesgo de socavar la seguridad económica de Estados Unidos a causa de sus repercusiones económicas directas y su incapacidad para motivar cambios de política por parte de nuestros socios”.
El CSIS señalaba que 19 estados de la Unión Americana, entre éstos Texas, California, Michigan, Illinois y Ohio, resentirán el impacto económico más significativo de los aranceles, debido a los fuertes lazos en sus sectores de comercio, agricultura, manufactura y automotriz con México y Canadá.
ECONOMÍA EN ESTRÉS
Influyentes medios del vecino país, como ‘Los Ángeles Times’ han alertado que los amplios aranceles –como los decretados el 4 de marzo, que luego Trump aplazó para el 2 de abril– están enviando ‘ondas de choque’ a través de las cadenas de suministro globales, agitando los mercados y sacudiendo los cimientos mismos del régimen de libre comercio de más de tres décadas que convirtió a México, Canadá y Estados Unidos en un coloso comercial unificado.
A partir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994, el bloque de tres naciones adoptó el principio de que el comercio libre de impuestos era una estrategia ganadora y una protección contra la competencia de Asia, Europa y otros lugares, una suposición que ahora parece muy amenazada. (LA-Times, 04Mar2025)
Por las amenazas que afectan a Canadá y México, sus economías enfrentan una prueba de estrés que rivaliza con la crisis financiera mundial y la pandemia. Y de persistir Trump en su aplicación, podrían causar grandes contracciones en las economías de ambos países, con Canadá enfrentando una pérdida de hasta el cinco por ciento del PIB y México, de tres puntos porcentuales.
“Tendrán que encontrar una nueva forma de avanzar, concentrándose más en los mercados internos o comerciando con más países. Ninguno de los dos países tiene una solución fácil a corto plazo”, señala un artículo en ‘The Wall Street Journal’, difundido el 5 de marzo.
Según análisis de ‘Goldman Sachs’ –firma global de gestión de inversiones y valores–, con el 25 por ciento de aranceles, el impacto para México alcanzará 501 mil millones de dólares, casi 100 mil millones más que Canadá, más de 130 mil millones que China y 80 por ciento de lo que le costaría a toda la Unión Europea. En cambio, el impacto en Estados Unidos podría decirse que sería casi marginal.
“TRABAJO Y COLABORACIÓN”
Las conversaciones telefónicas entre los presidentes Claudia Sheinbaum y Donald Trump le han funcionado –de momento– a la mandataria mexicana, que ha conseguido aplacar a su homólogo y conseguir ‘pausas’ de un mes en la aplicación de aranceles.
“Después de hablar con Claudia Sheinbaum he acordado que México no estará obligado a pagar aranceles sobre nada que exporte a los Estados Unidos bajo el acuerdo T-MEC”, dijo Trump el 6 de marzo.
Precisó: “Este acuerdo estará vigente hasta el 2 de abril. Lo hice como una muestra de respeto por la Presidenta Sheinbaum. Su relación ha sido muy buena, y estamos trabajando arduamente, juntos, en ambos lados de la frontera, tanto en EU como en México, para detener a los migrantes ilegales y al fentanilo”.
A su vez, Claudia Sheinbaum expresó de este diálogo: “Muchas gracias al presidente Donald Trump. Tuvimos una excelente y respetuosa llamada en la que coincidimos en que nuestro trabajo y colaboración han dado resultados sin precedentes, en el marco de respeto a nuestras soberanías”.
En su cuenta de ‘X’ abundó: “Continuaremos trabajando juntos, particularmente en temas de migración y seguridad, que incluyen reducción del cruce ilegal de fentanilo hacia los Estados Unidos, así como de armas hacia México”.
Ese jueves 6, en su comparecencia cotidiana ante medios, Sheinbaum confió en que el acuerdo con Trump implique que no haya más aranceles a México, debido a que la aplicación de tarifas recíprocas anunciadas para el 2 de abril no afectaría a su país ni a Canadá, porque forman parte del T-MEC. “En el caso de México, prácticamente todo es sin aranceles. Ni nosotros les cobramos aranceles, ni ellos nos cobran aranceles a nosotros”, asentó.
UN ‘PSICODRAMA’ CADA 30 DÍAS
La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Melanie Joly fue más directa: “No superaremos esto: otro ‘psicodrama’ cada 30 días. El problema que hemos tenido es que no está claro lo que quiere el presidente estadounidense”, expuso.
El temor de represalias económicas ha estado latente ante la soberbia del gobernante de la nación más poderosa del mundo, quien ha dejado evidencia que no le importa si los destinatarios de sus medidas son vecinos, amigos o aliados.
Por lo pronto, China –al igual que Canadá y países de la UE– no se amilanaron y aplicaron aranceles a importaciones de Estados Unidos. Y Trump no esperó el 2 de abril para decretar nuevos aranceles a México y el mundo: el 12 de marzo emitió el decreto de tarifas de 25 por ciento para el acero y aluminio del mundo
En tanto, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) expuso su preocupación porque 8.2 por ciento de los vehículos y 20.4 por ciento de las autopartes que México exporta a EU incumplen con las reglas de origen del T-MEC y están en riesgo de ser gravadas con 25 por ciento.
Fiel a su costumbre, Trump se ha jactado que sus aranceles han tenido un “impacto tremendo”, a grado que “tenemos compañías automotrices que ya no están construyendo en México sino en Estados Unidos”. Y sentenció: “No quiero autos construidos en México”.
El secretario de Comercio de EU, Howard Lutnick elogió a Reino Unido y a México por abstenerse de participar en aumentos arancelarios ‘ojo por ojo’ con su país; advirtió que aquellos socios comerciales que incomoden al presidente Trump con sus respuestas a las medidas proteccionistas estadounidenses se exponen a una reacción severa, y quienes estén dispuestos a colaborar con Estados Unidos “recibirán un trato diferente”.
¿SE ASOMA LA RECESIÓN?
Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la economía mexicana sería la más afectada por el aumento de los aranceles, con una contracción del 1.3 por ciento este año y del 0.6 por ciento el próximo, en lugar de crecer 1.2 por ciento en 2025 y 1.6 en 2026 como se esperaba. Además, señaló que este año México entrará en recesión, pues las agresivas políticas comerciales del presidente Trump han llevado al mundo a un camino de crecimiento más lento y a una mayor inflación.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el pronóstico de la OCDE el 18 de marzo. Dijo: “Hay que esperar. No ayuda que estos organismos digan: ‘es que prevemos que a lo mejor es posible que haya una recesión’. Mejor deberían decir: ‘bueno, sugerimos que se haga esto y esto’. Sería mejor…”.
La mandataria mexicana afirmó el 20 de marzo en Monterrey que la economía del país se mantiene fuerte ya que el PIB presentó un crecimiento del cinco por ciento; es la doceava economía del mundo; el peso es una moneda fuerte; las reservas internacionales del Banco de México están en cifra histórica; los empleos registrados ante el IMSS presentan registros históricos con 200 mil puestos más que hace un año; la informalidad ha disminuido; la tasa de desempleo mensual está en 2.6 por ciento, mucho menor que en otros países.
Además, el salario mínimo presentó un incremento real del 125 por ciento; la remuneración mensual promedio de los trabajadores está en 18 mil 835 pesos; la inflación de marzo estaba en 3.77 por ciento, y la Inversión Extranjera Directa (IED) continúa incrementando: este año se tiene un compromiso de empresas nacionales e internacionales para inversiones de 318 mil 120 millones de pesos.
En víspera del 2 de abril, el presidente Donald Trump señalaba que mantiene su intención de imponer aranceles recíprocos, sin excepciones, pero consideró que puede haber cierta flexibilidad al respecto. “Flexibilidad es una palabra importante. Habrá flexibilidad, pero básicamente es recíproco”, declaró en el Despacho Oval de la Casa Blanca, la oficina donde ha firmado los decretos arancelarios.
FRENTE COMÚN DE EMPRESARIOS EN RESPALDO A SHEINBAUM POR ARANCELES
Empresarios han ofrecido a la Presidenta de México ir juntos: empresas, sociedad y gobierno, en un ‘frente común’ fortalecido y coherente ante los retos que vienen por las medidas arancelarias implementadas por EU
La economía mexicana enfrenta un ‘estrés’ provocado por la pesadilla estadounidense llamada Donald Trump, que desde su asunción el 20 de enero, la ha amenazado con colapsarla a golpe de aranceles a las compras que le hace.
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha recurrido a la clásica frase ‘serenidad y paciencia’ –de ‘Kalimán’, el héroe de historietas–, para calmar los ánimos de quienes la han incitado a pagarle al inquilino de la Casa Blanca con la misma moneda: recetarle aranceles a los productos que nos envía.
La coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico de la Presidencia de la República, Altagracia Gómez ha sido un factor valioso en la tarea de tranquilizar a los empresarios del país, pidiéndoles mantener la calma y apostar al mercado nacional ante el cobro de aranceles a productos mexicanos en EU.
“A los empresarios (les pido) que estén tranquilos; les puedo decir que apuesten por el país, que el ‘Plan México’ está precisamente planeado sobre las bases del fortalecimiento del mercado interno y aprovechar las oportunidades que tenemos como el noveno país exportador del mundo, pero también en nuestros servicios: somos el sexto país más visitado del mundo”, puntualizó.
Y la también presidenta de ‘Grupo Minsa’ y de ‘Almer’, resaltó: “Las oportunidades son del tamaño de los retos, tanto el tema de infraestructura, educación, en vinculación entre la academia, iniciativa privada y el gobierno”.
El 6 de marzo, luego de una reunión de más de dos horas en Palacio Nacional, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) informó que se acordó articular un ‘frente común’ con la mandataria mexicana ante la imposición de aranceles.
“Estamos, ahorita, haciendo un frente común con la Presidenta, apoyándola para que avance esta negociación”, expresó su presidente Francisco Cervantes Díaz.
El dirigente del organismo cúpula de sector privado en el país expuso que “hay preocupación también para las grandes empresas americanas en el tema automotriz, en muchos de los temas, en todos los sectores; en 37 sectores estamos muy integrados”.
RECONOCEMIENTO A LIDERAZGO DE CSP
Y el 20 de marzo, la Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León (Caintra) ofreció a la Presidenta Claudia Sheinbaum trabajar en conjunto para enfrentar las medidas arancelarias implementadas por Donald Trump.
“Queremos ir juntos: empresas, sociedad y gobierno; un frente común fortalecido y coherente ante los retos que vienen”, afirmó Jorge Santos Reyna, nuevo presidente de la cámara de industriales neoleoneses para el periodo 2025-2026.
“Nosotros como cámara acompañaremos y respaldaremos a nuestros funcionarios en la revisión del T-MEC, aportando información, propuestas e ideas para encontrar un acuerdo satisfactorio para México”, remarcó el también director general de ‘Arca Continental’.
Santos Reyna reconoció el trabajo de la Presidenta Sheinbaum, y remarcó la necesidad de buscar soluciones colaborativas que fomenten la libre competencia, el desarrollo económico y fortalezcan el comercio justo.
“Desde Caintra, reconocemos el liderazgo de la presidenta Sheinbaum y su equipo para enfrentar los desafíos de nuestro país, sobre todo en un entorno que demanda respuestas contundentes, pero también templanza y precisión para garantizar el éxito a largo plazo”, apuntó.
Puntualizó que es momento de sumar esfuerzos, atraer inversiones y generar confianza para un crecimiento ordenado, con certidumbre y visión social, y reafirmó el compromiso de la Caintra con el ‘Plan México’, al considerarlo una vía para fortalecer la industria nacional y hacerla más competitiva y sostenible.
“Coincidimos en que se debe promover el contenido nacional y regional, así como sustituir importaciones para fortalecer nuestro mercado interno”, asentó.
- Artículo publicado en el número 6 de la Revista Guinda.

