Rafael Marín Mollinedo convirtió a las aduanas mexicanas en uno de los pilares fiscales del actual gobierno, al combinar combate al contrabando, modernización tecnológica y reforma legal para cerrar espacios a la corrupción y elevar la recaudación por encima del billón de pesos en 2025. Bajo su conducción, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se consolidó como generadora de excedentes tributarios, con 200 mil millones de pesos adicionales respecto a 2024 y una apuesta estratégica por proyectos como la nueva aduana y sede central de Nuevo Laredo, hoy eje de la recaudación aduanera nacional.
El viraje de las finanzas públicas desde las aduanas
En menos de un año, la ANAM pasó de ser una dependencia cuestionada por corrupción a convertirse en fuente central del excedente fiscal federal. Rafael Marín detalla que la recaudación excedente del gobierno ronda los 500 mil millones de pesos, de los cuales aproximadamente la mitad proviene de las aduanas, pese a que estas solo representan 26% de la recaudación tributaria total.
A septiembre de 2025, el balance oficial reporta “más de un billón de pesos” recaudados por aduanas, con 200 mil millones adicionales frente al mismo periodo de 2024 y un crecimiento de 18% en términos reales. Dentro de esa bolsa, el Impuesto General de Importación asciende a 124,392.81 millones de pesos con un incremento de 22.21%, el Derecho de Trámite Aduanero suma 22,421.85 millones con alza de 9.33%, y otros ingresos aduaneros aportan 8,179.07 millones.
Estos números se inscriben en un contexto más amplio: entre enero y septiembre de 2025 la recaudación en las 50 aduanas del país alcanzó 1 billón 73,775 millones de pesos, cifra sin precedente en los registros hacendarios. De cada 100 pesos de impuestos que ingresaron al gobierno en los primeros tres trimestres, 26 provinieron de las aduanas, lo que reafirma su papel como motor fiscal de la administración.
Estrategia: del huachicol fiscal a la vigilancia inteligente
El salto recaudatorio no se explica solo por el crecimiento del comercio exterior, sino por una ofensiva coordinada contra esquemas de evasión, particularmente en combustibles y comercio asiático subvaluado. Marín describe cómo, desde su llegada, se revisaron pedimentos en puertos clave, se detectó el uso de fracciones arancelarias inapropiadas para importar gasolinas y diésel sin pagar los impuestos correspondientes, y se documentó el uso indebido de programas de importación temporal por empresas que jamás transformaban las mercancías.
La numeralia del combate a la corrupción da cuenta de esa limpieza interna: entre enero y agosto, el SAT realizó 205 verificaciones que derivaron en embargos de mercancía extranjera por 4,564 millones de pesos y 330 embargos adicionales por 7,554 millones de pesos. A ello se suman 109 expedientes integrados con un perjuicio estimado al fisco de 22,843 millones de pesos, más de 200 carpetas de investigación, cancelación de 60 patentes de agentes aduanales, suspensión de 22,352 contribuyentes del Padrón de Importadores y 50 solicitudes de cancelación de programas IMMEX.
El llamado “huachicol fiscal” en hidrocarburos ha sido un frente prioritario, con detenciones de empresarios, funcionarios aduaneros y altos mandos de Marina, incluido un vicealmirante vinculado a decomisos de más de diez millones de litros de combustibles. Esta línea dura se complementa con acciones específicas en aduanas como Manzanillo, donde la revisión de pedimentos “genéricos” y el reordenamiento de filas de contenedores permitió detectar subvaluación sistemática y mercancías declaradas falsamente como materia prima.
Modernización tecnológica y reforma a la Ley Aduanera
La otra pata de la estrategia es tecnológica: la ANAM ejecuta un plan de inversión de 17 mil millones de pesos en equipos de revisión no intrusiva —rayos X y gama— conectados a sistemas de inteligencia artificial, con un centro de control nacional en Querétaro que opera más de 14 mil cámaras en las 50 aduanas. Esta red tecnológica busca dejar de depender de la discrecionalidad del operador frente a la pantalla y migrar hacia protocolos automatizados de riesgo y análisis de imagen en tiempo real.
A partir del 1 de enero de 2026 entra en vigor una reforma integral a la Ley Aduanera que marca un parteaguas en la regulación de agentes aduanales y en los mecanismos de control. Las patentes dejan de ser vitalicias y hereditarias para limitarse a una vigencia de 20 años, con certificación obligatoria cada tres años y presentación anual de declaración patrimonial, en un régimen similar al de los servidores públicos.
Desde su llegada, Marín ha cancelado 45 patentes por vínculos con prácticas ilícitas, incluidas operaciones asociadas al huachicol fiscal. La nueva legislación endurece sanciones por subvaluación, establece responsabilidad solidaria para los agentes y refuerza la coordinación entre ANAM y SAT para intercambio de información y supervisión de puntos de entrada y salida. Para 2026–2027 se proyecta además una inversión adicional de 23 mil millones de pesos para terminar de tecnificar el sistema.
Nuevo Laredo: laboratorio de la nueva ANAM
La aduana de Nuevo Laredo se ha convertido en el emblema de la nueva etapa aduanera: concentra cerca del 33% de la recaudación total y se consolidó como la aduana con mayor captación de impuestos en 2025. En el primer trimestre de ese año, recaudó 56,820 millones de pesos, un aumento de 19% respecto al mismo periodo del año anterior, con un promedio diario superior a 633 millones de pesos.
En los primeros nueve meses de 2025, Nuevo Laredo acumuló 163,995 millones de pesos, por encima de Manzanillo y Veracruz, y se reafirmó como el principal nodo de comercio exterior del país. Este liderazgo explica que el gobierno federal eligiera la ciudad como sede central de la ANAM e invirtiera más de 4 mil millones de pesos en un complejo de 29 hectáreas y 320 mil metros cuadrados de construcción.
La nueva sede, inaugurada por la presidenta Claudia Sheinbaum en enero de 2026, tiene capacidad para mil 100 personas, incluye 600 viviendas para trabajadores y sus familias y fue concebida como un centro operativo de recaudación, vigilancia y coordinación interestatal. El proyecto se articula con una meta ambiciosa: elevar la recaudación aduanera a 1.5 billones de pesos en 2026, apoyado en la modernización tecnológica y administrativa y en la coordinación con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
Función de la nueva aduana
La aduana de Nuevo Laredo funciona hoy como el principal nodo fiscal del sistema aduanero: concentra por sí sola una porción muy significativa de los ingresos y, además, es la nueva sede operativa y logística de la ANAM.
Peso en la recaudación
- Es la aduana con mayor recaudación de impuestos del país; solo en el primer trimestre de 2025 captó 56,820 millones de pesos, 19% más que el año previo.
- En ese periodo, las 50 aduanas sumaron 336,921 millones de pesos; es decir, Nuevo Laredo aportó la porción más alta dentro del total nacional.
- La Sedena ha señalado que Nuevo Laredo concentra alrededor de 33% de la recaudación fiscal de las aduanas terrestres de México, lo que la coloca como nodo dominante en la frontera norte.
Nodo estratégico del modelo aduanero
- El gobierno federal instaló ahí la sede central de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en un complejo de 29 hectáreas y más de 320 mil metros cuadrados, pensado como centro de coordinación, inteligencia y control.
- Desde esta sede se articula la digitalización de procesos, el uso de equipos de revisión no intrusiva y la coordinación con el SAT y con la autoridad aduanera de Estados Unidos, elementos clave del incremento de 25% en la recaudación aduanera de 2024 a 2025.
- Su volumen de operaciones, su ubicación en la principal ruta del comercio México–EU y la concentración de funciones directivas de ANAM hacen que Nuevo Laredo sea, a la vez, “caja registradora” y “torre de control” del nuevo esquema de recaudación nacional vía aduanas.
¿Por qué Nuevo Laredo?
Nuevo Laredo concentra alrededor del 33% de la recaudación de las aduanas terrestres porque es el principal corredor carretero del comercio México–Estados Unidos y el mayor nodo operativo del sistema aduanero.
Volumen y valor del comercio
- Por la región Laredo–Nuevo Laredo pasa más de 35–40% del comercio bilateral México–EU, con millones de cruces de carga al año y hasta 20 mil cruces diarios reportados en 2025.
- En aduanas carreteras, Nuevo Laredo y Reynosa han concentrado más de 40% de las importaciones y exportaciones en un lustro; Nuevo Laredo por sí sola ronda un tercio de las operaciones de frontera norte.
Plataforma logística e infraestructura
- Es el principal puerto terrestre de México: concentra 37% de las operaciones en fronteras del norte y más de 5.3 millones de operaciones aduaneras anuales (exportaciones e importaciones).
- La ampliación de puentes y carriles (como Juárez–Lincoln y el Puente III) eleva su capacidad de tránsito de carga, lo que se traduce directamente en más pedimentos y mayor recaudación.
Perfil de las mercancías
- Por Nuevo Laredo cruza una proporción muy alta de mercancía de alto valor agregado (automotriz, manufactura avanzada, electrónica), lo que incrementa el monto de impuestos y derechos por operación.
- La combinación de volumen (muchos cruces) y valor (carga cara) lo vuelve un punto de máxima densidad recaudatoria frente a otras aduanas fronterizas.
Centralización y función “cerebro”
- El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, explicó que ese 33% de recaudación fue una de las razones para instalar en Nuevo Laredo la sede central de la ANAM, que concentra funciones de control, vigilancia e inteligencia.
- La nueva sede y la inversión en tecnología (rayos X, digitalización, monitoreo centralizado) refuerzan su papel como centro neurálgico: desde ahí se coordina buena parte de la operación aduanera, lo que potencia todavía más su peso en la recaudación nacional.

