por SEN. VERÓNICA CAMINO FARJAT
Hoy México es un país más democrático, donde cada mexicana y mexicano puede elegir libremente a quienes los representan en los diferentes ámbitos o poderes, y eso es un momento extraordinario que vivimos como país libre.
El pasado 1 de junio México vivió una nueva etapa de la democracia, donde el pueblo eligió de manera libre, por primera vez en la historia del país, a quienes serán los que impartan la justicia, como resultado de la reforma Judicial que se aprobó en el Senado de la República.
Con ello, se democratizó al Poder Judicial y se combatirá la corrupción e impunidad que hay en ese Poder del Estado, porque ocasionó graves daños a la ciudadanía. El ejercicio democrático del 1 de junio donde se eligieron ministros, magistrados y jueces, fue un éxito, tomando en cuenta que participaron, y votaron, casi 13 millones de personas, cantidad mayor a lo que obtuvieron en la elección del 2024 los partidos de oposición.
Las mexicanas y los mexicanos viven actualmente un verdadero Estado de Derecho, pues al elegir a quienes impartirán justicia se garantiza que nada ni nadie estará por encima de la ley.
Y aunque muchos digan lo contrario, hoy México es un país más democrático, donde cada mexicana y mexicano puede elegir libremente a quienes los representan en los diferentes ámbitos o poderes, y eso es un momento extraordinario que vivimos como país libre, soberano e independiente.
Con las reformas impulsadas por nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y que hemos apoyado en el Senado de la República, estamos abonando a la construcción de un México más justo y democrático, particularmente con la reforma al Poder Judicial impulsamos la transformación del sistema judicial, introduciendo la elección popular de sus integrantes como una medida que busca independizar a ese Poder y que se tengan ministros, magistrados y jueces comprometidos con la justicia y no con intereses políticos o económicos.
Ahora, tenemos que prepararnos para el 2027, cuando se realizará la segunda parte de la elección del Poder Judicial, con la cual completaremos la renovación del Poder Judicial.
La elección del 1 de junio pasado es un antes y un después en la democracia del país, donde se aplicó un modelo diferente para la elección de los impartidores de justicia y con el cual se sentaron las bases para la transformación del sistema judicial de nuestro país.
¡Que viva la democracia! ¡Que viva el nuevo Poder Judicial!
ARTÍCULO CORRESPONDIENTE A LA EDICIÓN 9 DE REVISTA GUINDA

