Por: Verónica Camino Farjat
Senadora de Yucatán por Morena
Las mujeres consolidan su liderazgo político en México: con Sheinbaum en la presidencia y Morena cediendo la Mesa Directiva del Senado a cuatro senadoras, la paridad se convierte en una realidad tangible.
Con la Cuarta Transformación en marcha, las mujeres avanzan en la ocupación de espacios dentro del tablero político, incrementando su presencia en lugares clave de la toma de decisiones en los tres poderes del Estado. Esto demuestra que la paridad política en México es ya un hecho, liderada por la primera presidenta de la nación, Claudia Sheinbaum Pardo.
El inicio del primer período ordinario del segundo año de la LXVI Legislatura del Senado de la República es un reflejo de esa paridad, particularmente en el interior del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que decidió otorgar los cuatro espacios que le correspondían en la Mesa Directiva a mujeres.
Con esa determinación, la fracción parlamentaria de Morena eligió como presidenta a Laura Itzel Castillo Juárez; como primera vicepresidenta a una servidora y como secretarias a María Martina Kantún y Mariela Gutiérrez, fortaleciendo la presencia femenina en el Senado de la República.
Más allá de la formalidad de los cargos, estos nombramientos subrayan el creciente liderazgo de las mujeres en la política nacional y representan un avance significativo en su participación dentro de los roles cruciales del Poder Legislativo.
El movimiento no es meramente simbólico: refleja una nueva realidad en la que las mujeres asumimos posiciones de liderazgo con una influencia cada vez mayor, reafirmando el compromiso con el proyecto de nación encabezado por la Presidenta.
En esta nueva etapa del Senado, donde a menudo el ambiente político se percibe fragmentado, la integración de mujeres en la Mesa Directiva constituye un reconocimiento a nuestras trayectorias y una señal clara del peso político que hoy tiene nuestro género en el escenario nacional.
Desde el Senado de la República, la fracción parlamentaria de Morena da testimonio de su capacidad para construir consensos en un entorno altamente exigente, privilegiando la experiencia, la institucionalidad y la dedicación al trabajo legislativo, cualidades que compartimos quienes integramos la Mesa Directiva en este primer período ordinario del segundo año de la LXVI Legislatura.
ARTÍCULO CORRESPONDIENTE A LA EDICIÓN 11 DE REVISTA GUINDA

