México enfrenta amenazas y presiones desde su vecino del norte, cuyo mandatario ha tomado medidas que buscan socavar su soberanía y poner en riesgo su viabilidad económica y el bienestar de su población.
La coyuntura es delicada, porque un día tras otro, desde el gobierno estadounidense se desconoce la condición histórica de socios y aliados, atribuyéndose potestades extraterritoriales que no solo violentan leyes internacionales sino buscan someter la dignidad de los mexicanos.
Ante este panorama inédito, el pueblo y las instituciones han decidido cerrar filas en torno a la Presidenta Claudia Sheinbaum para que asuma la defensa de su soberanía sin titubeos y firmeza, para que se le respete como nación libre e independiente.
Las posiciones que ha asumido la jefa del Ejecutivo de México van en dos vías: 1) brindar cooperación y colaboración con las autoridades de EU para frenar el trasiego de drogas e inmigrantes que ha exigido su homólogo Donald Trump; y 2) fortalecer el imperio del derecho ubicando al pueblo en el centro de las prioridades y depositario de la soberanía nacional.
En ese tenor se inscribe la reforma a los artículos 19 y 40 de la Constitución para fortalecer la soberanía nacional, la integridad del país y la seguridad de México, a partir de la prohibición de cualquier tipo de intervención extranjera en asuntos internos, en la persecución de delitos, y el establecimiento de medidas más estrictas en delitos relacionados con terrorismo y tráfico ilícito de armas.
Debe subrayarse que la iniciativa propone consignar en el artículo 40 de nuestra Carta Magna que el pueblo de México no aceptará en ninguna circunstancia actos extranjeros que vulneren su soberanía, como golpes de Estado, injerencias en elecciones o violaciones al territorio nacional por cualquier medio.
Y, también, que la reforma al artículo 19 constitucional incorpora el delito de terrorismo y establece penas más severas para nacionales y extranjeros involucrados en la fabricación, tráfico e introducción ilegal de armas en México.
México no está sujetándose a los caprichos de Trump. Blinda su soberanía como patrimonio exclusivo de los mexicanos, y asume —por otra parte— acciones decisivas para fortalecer el consumo interno que evite dependencia de EU y estrecha lazos con países que son auténticos amigos para el intercambio comercial que genere beneficios mutuos.
Esta historia se seguirá escribiendo todos los días y no hay la menor duda que la Presidenta Sheinbaum sabrá actuar con valentía, firmeza y la “cabeza fría” para proteger el país y defender los intereses superiores de su pueblo, con el escudo que le dan la Constitución y las normas internacionales.
José Antenor Ancona Rodríguez
CEO & Chairman
Revista Guinda

