Con el traslado ferroviario Salina Cruz-Coatzacoalcos, el Istmo de Tehuantepec se consolida como alternativa competitiva al canal de Panamá, impulsando el comercio internacional y el desarrollo del Sur-Sureste
Ante las pugnas de los gobiernos de Estados Unidos y China por el control y uso del canal de Panamá –en una disputa en lo que menos parece importar es la soberanía de la nación centroamericana y las afectaciones por la sequía al cauce de 82 kilómetros–, como medio para integrar el tráfico de mercancías entre los océanos Pacífico y Atlántico, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) vuelve a colocarse como la alternativa más viable para la transportación interoceánica con un medio seguro y confiable: el ferrocarril.
Esto también coloca al proyecto ferroviario –retomado desde la administración del hoy ex presidente Andrés Manuel López Obrador– como una opción para detonar las inversiones y el empleo en un corredor regional que involucra a los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, estos dos últimos mediante ramales de la línea de ferrocarril que va de Salina Cruz a Coatzacoalcos, en la que previamente se reactivó el transporte de pasajeros sin mucho éxito.
De hecho, el viernes 28 de marzo inició la ‘prueba piloto’ del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, con el traslado en dos cargas de 900 vehículos de la armadora surcoreana ‘Hyundai’ que desembarcaron en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, con destino a Coatzacoalcos, Veracruz, para volverse a embarcar hacia Estados Unidos.
Ese día arribó a Salina Cruz el buque ‘Glovis Cosmos’ con 600 autos ‘Hyundai’ que posteriormente fueron cargados en furgones BI-MAX en el ‘Tren Transístmico’ –un segundo cargamento de 300 autos completó el lote–, con lo que dio inicio la histórica fase de pruebas de un corredor que se vislumbra como una alternativa al canal de Panamá, en una nueva ruta estratégica que conecta Asia con la costa este de Estados Unidos.
TREN, COLUMA VERTEBRAL
Con el traslado ferroviario Salina Cruz-Coatzacoalcos, el Istmo de Tehuantepec se consolida como una alternativa eficiente al canal de Panamá, impulsando el comercio internacional y el desarrollo del Sur-Sureste de México, destacó el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento e Impulso al CIIT, Nino Morales.
Se estima que el tiempo de transporte de un océano a otro sea de 72 horas. La expectativa es movilizar cinco mil autos a la semana, explicó el director general del corredor, el vicealmirante Juan Carlos Vera Minjares.
La idea de establecer en el Istmo de Tehuantepec un desarrollo industrial para producir bienes intermedios y finales estaba pendiente desde hacía dos sexenios, con las llamadas zonas económicas especiales (ZEE) anunciadas en el mandato de Enrique Peña Nieto, las cuales serían concesionadas a privados.
El proyecto impulsado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador –ahora bajo tutela de la Marina–, se fijó la meta de modernizar el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec como columna vertebral entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, para mover mercancías.
El ‘Tren Transístmico’ fue inaugurado el 22 de diciembre del 2024 por el entonces presidente López Obrador como parte del Corredor Interoceánico que busca reactivar el transporte de carga y de personas entre el Golfo de México y el océano Pacífico.
EL ISTMO, LA MEJOR VÍA
Un día después que Donald Trump lanzó su embestida de aranceles a todos los países y cuando la carga que bajó del buque ‘Glovis Cosmos’ ya había arribado por tren al puerto de Coatzacoalcos, donde continuaría su trayecto hacia la costa este de Estados Unidos a bordo del buque ‘RCC África’, la Presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al tema del cruce interoceánico de mercancías en el Istmo.
“El canal de Panamá está saturado; entonces, el Istmo de Tehuantepec es la mejor vía para ir del Pacifico al Atlántico, del Atlántico al Pacifico. Y aun con todo y esta nueva situación arancelaria, va a seguir habiendo comercio mundial: de Asia a Europa, de Asia a Estados Unidos, viceversa. Entonces, el Transístmico tiene muchísimo, muchísimo potencial”, resaltó en su conferencia mañanera del 3 de abril.
Agregó: “Y, además, están los ‘polos de Bienestar’… con la idea de inversiones centradas en ciertas regiones de nuestro país para el desarrollo de parques industriales y otros esquemas de inversión. Entonces, sí tiene mucho potencial”.
La mandataria de la Nación preguntó: “¿Qué le falta?”. Ella respondió: “El puerto de Salina Cruz, aunque ya está recibiendo particularmente vehículos y otros productos, todavía falta desarrollarlo más. Ahí, desde el presidente López Obrador, se hizo una licitación y hay empresas privadas que van a instalar grúas, que ya están llegando, por cierto. Entonces, todavía falta un desarrollo público y privado de ese puerto, y eso le va a dar el potencial mayor”.
Remató el tema, asegurando: “Y en su momento vamos a buscar que ese tren tenga más velocidad”.
ANTES DEL CANAL DE PANAMÁ
El corredor transístmico fue concebido en el siglo XIX cuando era presidente de México, Benito Juárez García, quien propuso construir un ferrocarril que uniera los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos y, de acuerdo a datos históricos, la idea surgió antes de que se planteara construir el canal de Panamá.
Durante la época colonial española, el traslado de mercancías entre los dos océanos se realizaba por barco. El canal de Panamá facilitó el paso, ahorró tiempo en los traslados y generó economía en la transportación. Hoy, que Donald Trump pretende modificar la geopolítica en la región, al querer arrebatar a los panameños el canal navegable, el CIIT surge como otra opción estratégica para el comercio internacional.
Este proyecto, retomado por el gobierno de la Cuarta Transformación, está dando forma a la idea juarista, de aprovechar la estrechez geográfica del Istmo de Tehuantepec para mejorar la conectividad entre el océano Pacífico y el océano Atlántico, proporcionando una ruta más eficiente y económica para el transporte de mercancías.
El Corredor Interoceánico es una ruta que conecta los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, mediante una línea ferroviaria de alta capacidad denominada ‘Línea Z’ del ‘Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec’ (FIT) que cruza los estados de Oaxaca y Veracruz.
El proyecto incluye, además, la modernización de los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, así como la rehabilitación de mil 200 kilómetros de vías férreas, para garantizar un transporte eficiente y seguro de mercancías.
El gobierno de Sheinbaum Pardo apuesta a que el CIIT incremente gradualmente el tráfico de mercancías a lo largo de 2025, atrayendo mayores inversiones y promoviendo el crecimiento económico regional.
La ruta interoceánica no solo facilitará el comercio de vehículos, sino también permitirá el transporte de todo tipo de mercancías, posicionando a México como un punto estratégico en las rutas globales de comercio.
Según el gobierno de México, el CIIT representa una opción viable y competitiva al canal de Panamá para el comercio internacional, con su infraestructura modernizada y su potencial para reducir tiempos y costos de transporte.
VENTAJAS COMPETITIVAS DEL CORREDOR TRANSÍSTMICO
- Reduce significativamente los tiempos de transporte de mercancías entre Asia y América del Norte, evitando la congestión del canal de Panamá.
- Ofrece costos más bajos para transporte de mercancías por vía férrea, lo que es atractivo para países asiáticos que buscan reducir gastos logísticos.
- Creación de 10 polos industriales en el Istmo, lo que generará empleos, atraerá inversiones y promoverá el desarrollo económico regional.
CANAL DE PANAMÁ, EN EL CENTRO DE LA PUGNA EU-CHINA
En la disputa por el canal de Panamá hay un trato desigual entre la nación más poderosa del mundo y un pequeño país centroamericano que no haya cómo defender su soberanía y dignidad
Estados Unidos quiere volver a hacerse del control del canal de Panamá, hoy un enclave geopolítico para el tráfico intercontinental de comercio e incluso para operaciones militares, pese a que su ubicación está completamente en suelo de la nación centroamericana y su control es potestad exclusiva de los panameños.
Ubicado entre el mar Caribe y el océano Pacífico, el canal que atraviesa el punto más estrecho del istmo de Panamá, en una longitud de 82 kilómetros, es desde la navidad de 2024 uno de los objetivos de Donald Trump para extender el imperio estadounidense, con Canadá y Groenlandia incluidos.
Según registros históricos, Francia inició las obras del canal en 1881, pero las detuvo en 1889 por falta de confianza de los inversores debido a problemas de ingeniería y a la elevada tasa de mortalidad de los trabajadores.
EU se hizo cargo del proyecto en 1904, lo inauguró en 1914 y controló el canal hasta que los Tratados Torrijos-Carter dispusieron su entrega a Panamá en 1977. Siguió un periodo de control conjunto, hasta 1999 cuando el gobierno panameño tomó, solo, el control.
Considerada una de las grandes obras de la ingeniería mundial del siglo XX, el canal funciona a través de esclusas en cada extremo que elevan los barcos hasta el lago ‘Gatún’, un cuerpo de agua artificial creado para reducir la cantidad de trabajo requerido para la excavación del canal, a 27.5 metros sobre el nivel del mar, para después descenderlos hasta el nivel del océano Pacífico o el Atlántico.
Por sus aguas transitan hasta 10 mil barcos al año. El canal de Panamá conecta además 180 rutas marítimas, que involucran a 170 países. Las naves van a mil 920 puertos. Ofrece servicio las 24 horas del día, los 365 días del año, y es pieza fundamental de la economía de ese país.
El canal obtuvo ingresos por unos cuatro mil 986 millones de dólares en el 2024, uno por ciento más que el ejercicio anterior, y entregó al fisco un aporte dos mil 470.7 millones de dólares, pese a la sequía que contrajo en un 21 por ciento el tránsito de buques.
SÍMBOLO DE ORGULLO
En diciembre del 2024, siendo presidente electo de EU, Trump habló de su pretensión de retomar el control del canal de Panamá, lo que generó el rechazo del presidente panameño, José Raúl Mulino, y desató una ola de solidaridad de muchos países –incluido México– en defensa de la soberanía de esa nación.
En su segunda toma de posesión como presidente estadounidense—el 20 de enero de este 2025–, Donald Trump insistió en su intención de retomar el canal de Panamá. Consideró que a los buques de su país no se les trata de manera justa y China, su rival comercial, supuestamente opera la importante arteria marítima.
Trump sorprendió a los líderes del país centroamericano de más de cuatro millones de habitantes al cuestionar los tratados firmados por el entonces presidente de EU, Jimmy Carter, que establecieron el traspaso de la vía a control pleno de Panamá el 31 de diciembre de 1999, luego de una administración estadounidense de 85 años.
Tampoco descartó –antes de jurar como mandatario– el uso de la fuerza para hacerse de nuevo con la operación de la vía, de la cual Estados Unidos es el principal cliente. En Panamá se recuerda aún que a fines de 1989 el territorio fue invadido por tropas estadounidenses, para deponer al general Manuel Antonio Noriega. Y hoy, el canal es un símbolo de orgullo para ellos.
El canal representa la mayor fuente de ingresos de Panamá. Y más del 40 por ciento de los bienes de consumo comercializados en 2023, entre el noreste de Asia y la costa este de Estados Unidos, se transportaron a través de sus esclusas.
El presidente panameño José Raúl Mulino ha sostenido que el canal seguirá estando bajo administración local y que no hay ninguna interferencia extranjera en la vía, en referencia a China, como acusa Trump.
PANAMÁ, BAJO PRESIÓN
Para presionar al gobierno de ese país, Donald Trump envió al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien prácticamente obligó al presidente Mulino a comprometer que Panamá no renovará el acuerdo de entendimiento que firmó con China en 2017 en el marco de la Ruta de la Seda, un plan estratégico de ramificaciones geopolíticas y económicas al que Pekín asigna una importancia vital para su economía.
Y es que en la reunión con Mulino, Rubio le advirtió al mandatario panameño que Washington adoptaría “medidas” si no había “cambios inmediatos” en el canal de Panamá en cuanto a la presencia de China. Y sí, hubo cambios inmediatos.
La compañía hongkonesa ‘CK Hutchison Holdings’, que opera 43 puertos en 23 países, anunció el 4 de marzo que un consorcio en el que participa la estadounidense ‘BlackRock’ adquirirá una participación del 80 por ciento en la unidad que gestiona puertos en Panamá. El consorcio también adquirirá el 90 por ciento de ‘Panama Ports’, que opera los puertos panameños de Balboa y Cristóbal, situados uno en cada extremo del canal.
En la segunda visita a Panamá de un integrante del gabinete de Trump en medio de las tensiones entre ambos países, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, arribó el 7 de abril, y al día siguiente advirtió: “Recuperaremos el canal de la influencia de China”.
De entrada, Hegseth presionó al gobierno de ese país, para permitir el uso gratuito del canal y reactivar las bases militares. Es el trato desigual entre la nación más poderosa del mundo y un pequeño país centroamericano que no haya cómo defender su soberanía y dignidad.
CONSTRUIRÁN 170 KM MÁS PARA TRENES DE CARGA EN EL CIIT
Este año, el Gobierno de México invertirá 157 mil millones de pesos para la construcción de los primeros 774 kilómetros de vías para trenes de pasajeros; de 70 kilómetros de vía de carga del ‘Tren Maya’ y 170 más de carga en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó el avance de la construcción de los trenes de pasajeros y de carga, que ejecuta la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario (ARTF) de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El director de la ARTF, Andrés Lajous resaltó que el ‘Tren Maya’ se conectará con el Corredor Interoceánico; para ello, se construirán 370 metros de vía más desde Palenque para permitir que la carga que viene del Istmo de Tehuantepec y del resto de la Red Ferroviaria Nacional pueda ingresar al ‘Tren Maya’.
El director del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, Juan Carlos Vera destacó que la ‘línea Z’ se encuentra 100 por ciento operativa con tres patios de trasvase y siete laderos; del mismo modo la línea FA, con dos patios de trasvase y nueve laderos.
Explicó que la línea FA continúa con trabajos de rehabilitación ya que en la estación ‘Ing. Roberto Ayala’ en Huimanguillo hacia Dos Bocas, Tabasco se va a construirá una vía de penetración de 92 kilómetros, y se interconectará la refinería Dos Bocas con todo el Sistema Ferroviario Nacional. Se estima se concluya en 18 meses.
Sobre la línea K, informó que se trata de la más grande de todas, con 447 kilómetros de vía, 427 puentes ferroviarios, 600 obras de drenaje y 14 estaciones en proceso de rehabilitación, por ello se proyecta que los trabajos se concluyan en el segundo trimestre del 2026.
Detalló que la construcción de esta línea contempla un viaducto en Huixtla con el que se han generado mil 500 empleos directos y en el que también se construye un parque lineal en el que podrán convivir las familias.
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec contempla 14 polos de Desarrollo, la gran mayoría con vocación automotriz, generación de energía, farmacéutica y agroindustrial.
Gobierno de México informa inversión de 157 mil mdp para la construcción de los primeros 774 km de trenes de pasajeros y 240 km para carga. (Presidencia, 02Abr2025)

