En sólo dos años, el programa Leche para el Bienestar pasó de importar 40 por ciento de sus insumos a cubrir el abastecimiento de leche del Bienestar al 100 por ciento con producción de ganaderos mexicanos. Así lo destacó su director general, Antonio Talamantes Geraldo.
El funcionario explicó que toda la leche, tanto en polvo como líquida, proviene de productores nacionales. Añadió que el producto es 99.1 por ciento leche y 0.9 por ciento fortificaciones con vitamina A, B2, B12, C, zinc, ácido fólico y hierro.
La paraestatal, antes Liconsa, dejó de comprar leche en polvo en el extranjero. Según Talamantes, esa práctica desplazaba al productor nacional y deprimía los precios en el campo. La institución opera como Leche para el Bienestar.
¿Cómo crecieron las compras y cuál es la meta al 2030?
Desde 2024 se duplicaron las compras a productores mexicanos: de 340 millones de litros al inicio del sexenio a 760 millones. La meta es llegar a mil 300 millones de litros al cierre de la administración.
Para 2026 el acopio previsto es de unos 800 millones de litros. En la Cuenta Pública 2025 se registraron 741.8 millones de litros de leche fresca nacional adquiridos por 5 mil 279 millones de pesos.
Hoy se compra a empresas de 14 estados. El objetivo es un padrón en 20 entidades. Jalisco es el principal proveedor, con casi un millón de litros diarios. Le siguen Chihuahua y Veracruz.
El precio de garantía para el productor se ha mantenido en 11.50 pesos por litro, por encima del mercado. Esa diferencia ha saturado algunos centros de acopio.
¿A cuántas familias llega el abasto social?
El abasto social atiende a unos 7.26 millones de derechohabientes en más de 3.5 millones de hogares. Se busca llegar a 10 millones en 2030.
La red cubre más de 2 mil 200 municipios, cerca de 90 por ciento del territorio, con miles de lecherías. El litro subsidiado se vende entre 4.50 y 7.50 pesos, con tope de 24 litros semanales por beneficiario.
En 2025 se distribuyeron 653.4 millones de litros. Esas cifras muestran el tamaño de la demanda que ahora se cubre sin polvo importado, según el recuento oficial.
¿Qué plantas y sellos respaldan el abastecimiento de leche del Bienestar?
La infraestructura pasará de 10 a 12 plantas y de decenas de centros de acopio a 85, con 31 nuevos puntos. En Campeche se instala una pasteurizadora de unos 140 millones de pesos y 100 mil litros diarios para el sur-sureste.
En Jiquilpan, Michoacán, una planta de secado podrá absorber hasta 250 mil litros extra al día en el occidente. La institución tiene el sello Hecho en México de la Secretaría de Economía, la primera paraestatal en obtenerlo.
Talamantes sostiene que industrializar solo leche mexicana consolida una cadena sólida, justa y sustentable. El esquema, dijo, alimenta a quien más lo necesita y sostiene al pequeño y mediano ganadero.
¿Cuál es el reto a partir de ahora?
El reto es ampliar acopio y plantas sin volver a depender del polvo importado. También es sostener precio y calidad mientras crece la demanda social.
El precio de garantía por encima del mercado atrae más leche a los centros de acopio, pero a la vez satura algunos puntos. Por eso el plan incluye más centros y dos plantas nuevas para absorber volumen extra.
El gobierno presenta el cambio como un giro de política: dejar de comprar en el extranjero para pagar a ganaderos de 14 estados y, después, de 20. El cumplimiento se medirá en litros acopiados, cobertura del padrón y operación de las nuevas plantas.
Hasta ahora, las cifras oficiales muestran un salto de 340 a 760 millones de litros comprados y una meta de mil 300 millones al cierre del sexenio. El abasto a 7.26 millones de derechohabientes sigue subsidiado, con un tope semanal por beneficiario.
Mantente actualizado con las noticias políticas más relevantes en Revista Guinda.

