El gobierno de México iniciará una serie de estudios en el norte del país para determinar si es viable la extracción de gas natural mediante fracturación hidráulica, mejor conocida como fracking. Forma parte de una estrategia para fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia de las importaciones provenientes de Estados Unidos.
El anuncio se realizó este jueves 6 de agosto de 2026 en la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional, integrado por especialistas e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, presentó las primeras conclusiones de los trabajos iniciados hace tres meses.
La jefa de Estado enfatizó que el gobierno no ha tomado una decisión para autorizar la explotación de gas mediante fracking. Aclaró que esta etapa corresponde únicamente a la evaluación científica y técnica de los yacimientos.
¿Cuál es el objetivo de los estudios sobre fracking en México?
La mandataria señaló que el objetivo es conocer, con base en evidencia científica, en qué zonas podría ser viable esta actividad. También se determinará cuáles deben descartarse por razones ambientales y qué condiciones tendrían que cumplirse antes de considerar cualquier proyecto de extracción.
Reiteró que el proceso se desarrollará con transparencia y que las conclusiones del comité serán públicas. Sheinbaum subrayó que la estrategia busca equilibrar tres prioridades: fortalecer la soberanía energética, garantizar la justicia social y minimizar los impactos ambientales.
Aseguró que su administración no impulsará acciones que afecten a la población. Cualquier decisión futura dependerá de los resultados de los estudios científicos. El fracking en México se encuentra en esta fase de análisis inicial.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que no se autorizará nada sin evidencia sólida.
¿Dónde iniciarán los estudios y qué condiciones se establecen?
Como primera recomendación, el comité propuso comenzar trabajos de exploración en la Cuenca de Burgos, en Tamaulipas, así como en zonas de Coahuila. Allí se perforarán pozos profundos para confirmar la existencia de agua salada en formaciones geológicas que podría utilizarse durante el proceso de fracturación hidráulica.
Los expertos subrayaron que antes de considerar cualquier proyecto de extracción será indispensable demostrar que esos cuerpos de agua salada no tienen comunicación con los acuíferos de agua dulce que abastecen a las ciudades y comunidades de la región. Solo si esta condición se cumple se analizará la viabilidad técnica y económica de los proyectos.
Actualmente, alrededor del 70 por ciento del gas natural que consume México proviene de Estados Unidos. Se utiliza principalmente para la generación de energía eléctrica. Con esta estrategia, el Gobierno busca reducir esa dependencia mediante un mayor aprovechamiento de los recursos nacionales.
Al mismo tiempo se impulsará el desarrollo de energías renovables y medidas de eficiencia energética. La presidenta recordó que, además de analizar el potencial del gas no convencional, Pemex trabaja para incrementar la producción de gas convencional y recuperar el gas que actualmente se quema durante la producción petrolera.
Estas acciones también forman parte de la estrategia para fortalecer el suministro nacional. La empresa Pemex participa en el incremento de la producción convencional.
¿Cuáles son las 10 recomendaciones del comité científico?
Como parte de los primeros resultados del análisis científico, los especialistas presentaron las siguientes recomendaciones. Acelerar la incorporación de fuentes renovables para la generación de electricidad. Implementar programas nacionales de eficiencia energética.
Incrementar la producción nacional de gas natural convencional y eliminar la quema del gas asociado a la producción petrolera. Prohibir actividades de extracción de gas no convencional en la región de la Cuenca Tampico-Misantla.
Perforar pozos para confirmar la existencia de agua salada en cuerpos de agua profundos que no tengan conexión con acuíferos superficiales. Confirmar las reservas de gas natural en yacimientos no convencionales mediante estudios geológicos y perforaciones.
Aplicar las mejores prácticas para el manejo de residuos, reducir impactos ambientales y proteger los ecosistemas. Realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades antes de iniciar cualquier actividad de producción.
Incentivar la participación de proveedores locales para fomentar el empleo regional. Establecer un sistema de monitoreo científico independiente que supervise la integridad de los acuíferos, el balance hídrico, la actividad sísmica y la protección ambiental.
Las autoridades insistieron en que los trabajos anunciados corresponden exclusivamente a una fase de exploración y análisis científico. No implican el inicio inmediato de proyectos de extracción. El fracking en México permanece en etapa de evaluación.
De acuerdo con la presidenta Sheinbaum, una vez concluida esta primera etapa, el gobierno federal evaluará las recomendaciones del comité y definirá los siguientes pasos. Siempre se hará bajo criterios científicos, ambientales y sociales.
El comité está integrado por especialistas e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México. La información institucional de la casa de estudios se encuentra en el perfil de UNAM.
Sheinbaum explicó previamente que no es que con lo que digan ya se avance. El proceso contempla nuevas investigaciones antes de adoptar una decisión definitiva. La transparencia y la publicidad de las conclusiones son elementos centrales del anuncio.
La dependencia de gas natural de Estados Unidos alcanza el 70 por ciento del consumo nacional. La estrategia busca reducir ese porcentaje con recursos propios. Al mismo tiempo se mantiene el impulso a las energías renovables y a la eficiencia energética.
Pemex se enfoca en aumentar la producción de gas convencional y en recuperar el gas que se quema. Estas medidas complementan el análisis sobre yacimientos no convencionales. El comité científico presentará conclusiones públicas al concluir la fase actual.
Los estudios en Tamaulipas y Coahuila se centran en confirmar la presencia de agua salada aislada de acuíferos dulces. Solo bajo esa condición se avanzará a evaluaciones técnicas y económicas. La prohibición en la Cuenca Tampico-Misantla forma parte de las recomendaciones iniciales.
El gobierno federal reiteró que cualquier decisión futura dependerá de los resultados científicos. No se impulsarán acciones que afecten a la población. El equilibrio entre soberanía energética, justicia social e impactos ambientales guía el proceso.
Mantente actualizado con las noticias políticas más relevantes en Revista Guinda.
