La producción de General Motors en México aumentará con el inicio del ensamblaje de más de 80 mil vehículos al año que actualmente son importados desde Asia, como parte de una inversión superior a mil millones de dólares anunciada por la automotriz durante un evento encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en Toluca, Estado de México.
El proyecto contempla fortalecer las operaciones de las cuatro plantas que la compañía mantiene en territorio nacional y ampliar la fabricación de modelos de alta demanda en el mercado mexicano, entre ellos el Aveo y el Chevrolet Groove, unidades que hasta ahora eran producidas en países asiáticos.
Durante el acto realizado en instalaciones de General Motors, la mandataria señaló que esta decisión forma parte de los objetivos planteados dentro del denominado Plan México, enfocado en impulsar la producción nacional y consolidar el mercado interno.
La presidenta destacó que el proyecto involucra a trabajadores, empresarios y distintos niveles de gobierno con el propósito de fortalecer la capacidad manufacturera del país y ampliar las oportunidades de empleo especializado dentro del sector automotriz.
Sheinbaum recordó que sostuvo reuniones con directivos de las principales compañías automotrices incluso antes de asumir la Presidencia, con el objetivo de evaluar escenarios comerciales y definir estrategias para mantener inversiones en el país ante las condiciones del mercado internacional.
La mandataria aseguró que la coordinación entre autoridades, empresas y trabajadores ha permitido concretar acuerdos que fortalecen la industria automotriz mexicana y generan mayor estabilidad para las plantas instaladas en territorio nacional.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la inversión anunciada por la compañía representa una muestra del funcionamiento del Plan México y destacó que parte de los recursos serán destinados específicamente a fabricar en el país vehículos que antes llegaban importados desde Asia.
Ebrard explicó que el acuerdo es resultado de varios meses de negociaciones entre el gobierno federal y la directora ejecutiva global de la empresa, Mary Barra, incluyendo reuniones celebradas en Palacio Nacional.
El funcionario indicó que la producción de General Motors en México quedará completamente instalada antes de finalizar 2029 y precisó que el proyecto no se limitará únicamente al ensamblaje de automóviles.
Añadió que de forma gradual se incrementará el porcentaje de partes y componentes fabricados dentro del país, lo que ampliará el impacto económico sobre proveedores nacionales y cadenas de suministro relacionadas con la industria automotriz.
La empresa mantiene vínculos con cerca de 200 mil empleos en México a través de su red de proveeduría y operaciones manufactureras, por lo que el proyecto busca proteger tanto las plantas existentes como las fuentes de trabajo vinculadas a ellas.
Ebrard reconoció que producir vehículos en México implica costos superiores respecto a algunos mercados asiáticos donde actualmente se fabrican esos modelos. Sin embargo, señaló que la compañía optó por fortalecer su plataforma manufacturera en territorio mexicano para mantener estabilidad operativa y consolidar su presencia en el país.
Por su parte, Francisco Garza informó que la meta de producción anual de 80 mil unidades se alcanzará en 2030 y que el proyecto estará concentrado en el complejo de Ramos Arizpe, Coahuila.
El directivo recordó que ese complejo industrial cumple este año 45 años de operaciones y actualmente alberga cinco plantas donde laboran más de cinco mil trabajadores especializados.
La producción de General Motors en México también fue respaldada por el Consejo Coordinador Empresarial, organismo que aseguró que el anuncio refleja confianza en la capacidad productiva nacional y fortalece las expectativas de inversión para el sector industrial.
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