La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la salida de Víctor Rodríguez Padilla de Petróleos Mexicanos (Pemex) esté relacionada con los accidentes recientes en la paraestatal. La mandataria aclaró que el cambio obedeció a un acuerdo previo hecho desde que asumió la presidencia.
En la conferencia matutina, Sheinbaum respondió directamente a la prensa sobre si la derrama de hidrocarburo o el accidente mortal en marzo influyeron en la decisión. La presidenta sostuvo que no tuvo que ver y recordó que ya lo había explicado en un video.
La salida ocurre en medio de diversos siniestros. Esta semana se registró una explosión en la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, que dejó un muerto. Los primeros 18 meses de la gestión de Rodríguez también estuvieron marcados por divisiones internas, un grave derrame de petróleo y otro accidente mortal.
Sheinbaum explicó que le pidió a Rodríguez incorporarse a la petrolera por su conocimiento en la materia. Él le aclaró que no estaría todo el sexenio, sino solo un año, y la presidenta le solicitó extenderlo al menos seis meses más.
La mandataria relató que Rodríguez le dijo que quería regresar a la academia. Ella le propuso entonces integrarse al Instituto de Energías Limpias de la Comisión Federal de Electricidad, oferta que el exdirector aceptó.
A pesar del contexto de siniestros, Sheinbaum destacó varios logros de Rodríguez al frente de Pemex. Mencionó cambios en la parte jurídica y la unificación de las subsidiarias en una sola empresa.
También señaló una reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Pemex. Afirmó que se resolvió el problema de pago a proveedores, uno de los rezagos históricos de la paraestatal.
La presidenta agregó que el exdirector creó una base de datos con toda la información financiera de la empresa. Eso permitió establecer metas mensuales claras para monitorear el desempeño de Pemex.
Sin embargo, Sheinbaum reconoció que aún persisten importantes retos de Pemex. La producción de la petrolera se mantiene por debajo de la meta de 1.8 millones de barriles diarios, un objetivo clave para la soberanía energética.
Entre los retos de Pemex también está consolidar su capacidad de refinación y mejorar la seguridad industrial. Los accidentes recientes evidencian áreas de oportunidad en el mantenimiento y la operación de las refinerías.
La mandataria insistió en que la salida de Rodríguez fue voluntaria y pactada. El exdirector cumplió su ciclo y ahora colaborará en energías limpias, mientras Pemex enfrenta la doble tarea de aumentar producción y reducir incidentes.
El equipo que trabajó con Rodríguez se mantendrá en la empresa. La presidenta confió en que Juan Carlos Carpio, nuevo director, podrá avanzar en solucionar los retos de Pemex sin descuidar los logros alcanzados.
La paraestatal sigue siendo un pilar de la economía nacional. Su estabilidad financiera mejoró, pero la operación segura y el aumento de barriles diarios serán las pruebas inmediatas para la nueva administración.
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