La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este lunes 6 de julio que su gobierno presentará este martes, durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, un reporte completo sobre las circunstancias en que Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, trasladado y detenido en territorio estadounidense en julio de 2024. La mandataria adelantó que expondrá cómo ocurrió la aprehensión y cuál fue la participación real de Estados Unidos en el operativo.
Una línea del tiempo desde el año 2000
De acuerdo con lo señalado por la propia presidenta, el análisis abarcará un recuento cronológico que iniciaría en el año 2000 y llegaría hasta agosto de 2024, cuando se concretó la captura del capo. Sheinbaum precisó que en esta presentación participarán el Gabinete de Seguridad, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Consejería Jurídica y la Fiscalía General de la República (FGR), a la que solicitó dar a conocer qué se le informó en su momento al entonces fiscal Alejandro Gertz Manero y qué consta en las carpetas de investigación abiertas en ese periodo.
La mandataria explicó que el ejercicio busca esclarecer qué información compartieron las autoridades estadounidenses con México, así como los datos que en su momento aportó el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sobre el operativo. En ese sentido, cuestionó directamente la versión oficial que se manejó al momento de los hechos frente a lo que se ha conocido después, preguntando de forma tajante quién dijo la verdad en cada etapa del caso.
Cooperación sí, subordinación no: la postura sobre soberanía
Sheinbaum insistió en que la colaboración en materia de seguridad entre ambos países debe mantenerse, pero remarcó que en ningún caso ese trabajo conjunto puede traducirse en injerencia o intervención extranjera dentro del territorio mexicano. Sostuvo que el combate a la delincuencia organizada no puede utilizarse como justificación para vulnerar la soberanía nacional, y subrayó que la relación bilateral debe basarse en la cooperación entre naciones que se reconocen como iguales, sin subordinación de por medio.
La presidenta también acusó que Washington ha mantenido cierta protección hacia integrantes de grupos delictivos detenidos en su territorio, pese a que el propio gobierno estadounidense clasificó a estas organizaciones como terroristas. Para ella, esa contradicción forma parte de lo que busca transparentar el informe de este martes.
El reportaje periodístico que reabrió el caso
La revisión del caso se dio luego de que el periodista Luis Chaparro publicara, a través del medio Pie de Nota, una investigación con presuntas inconsistencias entre la versión oficial estadounidense y lo que realmente habría ocurrido durante el traslado de Zambada. Ese trabajo periodístico fue retomado y analizado por el gabinete de seguridad federal antes de que la presidenta decidiera hacerlo público. Sheinbaum aclaró que su intención no es defender al narcotraficante —quien enfrentaba una orden de aprehensión vigente en México—, sino exhibir cómo actuaron las agencias estadounidenses en el operativo. El avión, la “Operación Air Kings” y el museo en Nuevo México
El caso volvió a la conversación pública después de que, la semana pasada, el FBI donara al War Eagles Air Museum, ubicado en Santa Teresa, Nuevo México, la aeronave utilizada para trasladar a Zambada desde Culiacán hasta El Paso, Texas. Según trascendió, el FBI identificó a este operativo internamente como “Operación Air Kings” y reveló que el avión tenía el número de serie alterado, matrícula clonada y modificaciones en motores y sistemas de navegación para evitar ser detectado. En el evento de donación se exhibieron además fotografías inéditas del momento del arresto.
Zambada cayó junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, al aterrizar en El Paso. Ambos enfrentan cargos federales por narcotráfico en cortes de Estados Unidos, y en los procesos judiciales correspondientes se estableció que fue Guzmán López quien decidió por cuenta propia entregar al capo a las autoridades estadounidenses, presuntamente buscando beneficios legales para sí mismo.
Un tema de relevancia nacional y bilateral
Sheinbaum insistió en que este no es un asunto menor: para ella, se trata de un tema que trasciende el combate al narcotráfico y toca directamente la relación entre México y Estados Unidos. Por ello convocó este mismo lunes a una reunión con la Cancillería y la Consejería Jurídica, previa a la presentación pública de mañana. La mandataria remarcó que su gobierno seguirá actuando contra el crimen organizado, pero que eso no está peleado con exigir que se esclarezcan los hechos y se respete la soberanía mexicana.
